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sábado, 5 de abril de 2025

Día 7 del viaje a Roma. Mont-roig del Camp --- Roda de Berá.

 Día 7 del viaje a Roma. Mont-roig del Camp --- Roda de Berá. 

Distancia: 51,3 km. 

Desnivel positivo: 320 m. 

Velocidad media: 16,4 km/h 


    Un día tranquilo, con una distancia y un desnivel que no han representado ningún tipo de dificultad y, al ser sábado he podido cruzar Tarragona tranquilamente. Por no decir que se trataba de un recorrido que ya conocía, aunque tengo que añadir que cada vez que cruzo Tarragona lo hago por un lugar diferente, no sé porque, pero la aplicación va cambiando la ruta.

    Supongo que revisará qué ruta se puede seguir basándose en el tráfico, la hora y el día de la semana, hoy al ser sábado ha sido muy relajado. 

    No me parecen mal esos cambios si es verdad que se basan en unos criterios reales, la clave para esto al igual que para tantas cosas en la vida es utilizar un buen criterio. Debemos de mantener en la vida las cosas, actividades, personas, que nos ayuden a mejorar. De la misma manera hay que prescindir de todo lo que vaya en sentido contrario y  añadir las que sean necesarias para seguir avanzando. 

    Por ello, cualquier momento es bueno para cambiar, para revisar qué podemos mantener, quitar o añadir de todo lo que hacemos ya sea para calcular nuestra etapa diaria y para nuestra vida.


viernes, 4 de abril de 2025

Día 6 del viaje a Roma. Ampolla --- Mont-roig del Camp.

         Día 6 del viaje a Roma. Ampolla --- Mont-roig del Camp. 

Distancia: 40 km. 

Desnivel positivo: 427 m. 

Velocidad media: 12,5 km/h 



    Si ayer me sobraba el viento de cara, hoy para evitarlo en lo posible he decidido seguir la antigua N-340, o sea la N-340 a, que me ha llevado por el interior, y, siendo verdad que las montañas han evitado el viento que soplaba al lado del mar, también es verdad que he tenido que subir un desnivel de 427 metros, que, si bien no llegan a esos 500 que ya me preocupan, pero al ser en una distancia relativamente corta, 40 km, se me han hecho duros. 

    El primer día de lo que me atrevería a decir una etapa de montaña, y me ha costado, al ser una carretera tranquila pues en el desvío de unos 15 km que han sido los que en realidad me han llevado por el interior, los he hecho prácticamente, eso me ha permitido afrontar las rampas con más tranquilidad. 

    Spes non confundit, es uno de los lemas de este viaje a Roma, “La esperanza no defrauda “,  me invita a reflexionar sobre la virtud de la esperanza en nuestra vida, pero también me ayuda en esas subidas que parecen inacabables, aunque sepas que siempre se acaban, pero en los momentos de máximo esfuerzo cuando ves que no tienes más fuerzas y no quieres poner el pie a tierra me ayuda a dar solo diez pedaladas más y después otras diez, y así llegar a la cima del puerto.  

    Ya se que no se trata de la misma clase de esperanza, pero una y la otra nos ponen en movimiento y nos anima a continuar, una a seguir adelante con nuestra vida y la otra a recorrer unos metros más con la bicicleta. No recuerdo ahora donde lo leí ni quien lo escribió, pero alguien dijo que la esperanza viene a ser como los pies para caminar, pues si no hay pies no hay forma de andar. 

    Lo complicado con la esperanza en la vida es que no puede quedarse en palabras y sentimientos, debe traducirse de alguna manera en unas pedaladas más, en unas acciones concretas que nos lleven a la cima del puerto.

    Y está es la cuestión. 


viernes, 7 de marzo de 2025

¡¡¡Buenos días, amigos!!! 07/03/25

     ¡¡¡Muy buenos días, amigos!!!

Se suele pensar que la economía no tiene espíritu, decimos que algo tan materialista no lo puede tener, sin embargo, si considero que el espíritu es algo que no tiene materia y que se encuentra en nuestro interior, y además nos lleva a actuar de una forma u otra, entonces sí que se puede entender que puede influir en la economía.

Todo lo anterior viene a cuento por la relevancia que está tomando en nuestra sociedad el economismo y para comprender esta tendencia se tiene que decidir si pensamos que puede existir o no ese espíritu.  Según la Real Academia por economicismo entendemos el “criterio o doctrina que concede a los factores económicos primacía sobre los de cualquier otra índole” y creo que es claro que esto se da, no solo en muchas instituciones, sino en el interior de una gran cantidad de personas que, con frecuencia de manera inconsciente, ponen la economía y sus elementos por encima de cualquier otra variable.

Por ello, tenemos que comprender esa espiritualidad ya que la economía ha pasado para mucha gente de ser una ciencia económica con unos objetivos como cualquier clase de ciencia para transformarse en un objetivo que asegura una salvación para aquellos que la siguen y que les ofrece una manera de vivir que les debe llegar a ese objetivo.

El éxito que está teniendo hoy en día esa espiritualidad economicista se encuentra en que no sigue los consejos de la mente sino de los corazones. El economicismo tiene su credo, un credo que encanta a las personas y las seduce. No tiene la necesidad de convencerlas siguiendo un proceso racional, sino que utiliza un proceso emocional que consigue llegar a lo más profundo de las personas y consigue que estas lleven un estilo de vida basado en las ansias de tener más como la forma de alcanzar un bienestar material que no los puede llevar a otro sitio que a la felicidad.

Ante esa fuerza tan fuerte de la espiritualidad economicista no basta el esfuerzo de pensar y razonar sobre los problemas que nos puede traer el modo de vida que se basa en ella, sino que es necesario mostrar y deslumbrar con otras espiritualidades que contribuyan realmente a una vida plena a las personas.

No va a ser un trabajo fácil, pero se debe intentar.

jueves, 6 de marzo de 2025

¡¡¡Buenos días, amigos!!! 06/03/25

         ¡¡¡Muy buenos días, amigos!!!

El motivo por el que nos despertamos con una idea rondándonos por la cabeza es sin duda un misterio para mí, pero lo que tengo claro es que sucede y por lo tanto le suelo prestar un poco de atención, hoy el dilema entre seguridad y libertad es la que primero se ha presentado y esta vez puedo pensar que viene a colación por la cantidad de avisos que estamos recibiendo con anulación de muchas actos por culpa de las fuertes lluvias y que en Pego no lo han sido, de momento, de una fuerza extraordinaria. 

Resulta que sea por lo que sea el debate entre libertad y seguridad lleva abierto tantos siglos que creo recordar que ya se planteaba en el Éxodo y por lo tanto debería de cambiar siglos por milenios, desde entonces hasta hoy nos hemos encontrado con diferentes gobiernos y grupos que han defendido una postura que deberíamos de analizar con un poco de calma: para defender la seguridad de la gente, el Estado puede suprimir ciertas libertades y derechos.

Esta teoría tiene algunos aspectos a destacar. Para comenzar que poseemos algunas libertades que pueden ir en contra de bienes importantes en la sociedad. Y después: que esas libertades pueden provocar daños e ir en contra de la seguridad de otros o, incluso, del Estado o del mundo entero. Además, nos podemos encontrar con otra más coyuntural: como sucedió con el COVID que exige una intervención fuerte de las autoridades y que implica la supresión de libertades.

Analizar todo lo anterior no es sencillo, pues existen diversas teorías sobre lo que el Estado puede o no puede hacer sobre los derechos fundamentales que en teoría nunca podrían ser violados, y sobre la forma de medir los riesgos que una situación concreta pueda provocar en la gente.

Lo que si hemos podido comprobar es la manera en cómo nos hemos equivocado en algunos momentos por los dos extremos: hemos visto como el Estado ha radicalizado su intervención con la excusa de promover la seguridad, o por exaltar tanto la libertad que se han provocado enormes daños sociales en la gente.

Como ejemplo de un lado podemos recordar las terribles dictaduras en varios momentos de la historia, de modo especial las del nazismo y del comunismo. Cuando en nombre de la seguridad nacional, o de la revolución social, se impusieron límites a las libertades básicas a millones de seres humanos, algunos acusados simplemente de ser potencialmente peligrosos...

Como ejemplo de la otra parte puedo recordar la apatía de algunos gobiernos ante crisis económicas y su exaltación de la libertad en la economía, hasta el punto de no intervenir (o de hacerlo tarde y mal) un ejemplo claro de apatía gubernamental ante una crisis económica fue la respuesta tardía y limitada del gobierno de Argentina en 2001 y la crisis de Grecia en 2009-2015, cuando millones de personas perdían su trabajo y carecían de los alimentos necesarios para su salud.

Encontrar un equilibrio entre libertad y seguridad no resulta fácil, y ha habido y hay peligro de cometer errores y abusos en uno u otro lado. Basta con recordar algunas medidas tomadas (o no tomadas) durante los años del Covid-19.

Lo que sí resulta importante destacar, en un mundo en el que existen personas y grupos con un poder económico y político inimaginable hace unas décadas, es que debemos estar atentos para que, con la excusa de la seguridad, con sus respectivos apellidos: seguridad climática, seguridad ambiental, seguridad sanitaria, seguridad alimenticia, etc. se tomen medidas que vulneren gravemente ese valor tan importante para la vida de cada persona: su libertad.

miércoles, 5 de marzo de 2025

¡¡¡Buenos días, amigos!!!

      ¡¡¡Buenos días, amigos!!! 

El domingo pasado tuve que poner gasoil al coche y en la gasolinera no había nadie, era de esas que son completamente automáticas, pasas la tarjeta, eliges el tipo de combustible y te sirves.  

Después, mientras conducía pensaba que en nuestra sociedad existe la tendencia de ir abaratando los precios con el sistema de que seamos nosotros los que realicemos parte del trabajo y eso en un principio estaría bien, sin embargo, si es verdad que abarata el precio, cosa que no tengo muy clara, lo que sí tengo más claro es que se incrementa el beneficio de la empresa.

Ese sistema del “hágaselo usted mismo” se está imponiendo, nos lo están imponiendo. Cuando compro algo por internet. Cuando compro un mueble desmostado que me lo llevo a casa y me lo monto. Cuando realizo una reserva o compro un billete de avión por internet. También cuando realizo una gestión con la administración a través del teclado de mi ordenador...

Este sistema permite reducir el coste del servicio que se nos da. Al no necesitar a personas que nos trasladen o nos monten el mueble, o me llenen el depósito de gasoil, o que me cobren al pagar, o que me informen y me hagan los trámites… Los costes se abaratan sin importar si se están destruyendo empleos, no nos importa mucho porque pensamos que se crearán en otro sitio. Todo se ha vuelto más sencillo para las empresas, menos personas en la gestión de la empresa y menos complicación ya que es el cliente el que hace muchas de esas operaciones.

Es verdad que se puede producir una bajada de los precios para el consumidor final pero el beneficio para la empresa no suele ser de la misma cuantía, no tiene la misma proporcionalidad, la empresa suele aumentar mucho más sus beneficios.

Así que, durante el día que se me presenta por delante voy a tener que dedicar un tiempo a realizar un trabajo que antes realizaban unos profesionales, que lo realizan mejor, y todo por mi buena voluntad y con mi tiempo. Todos estos momentos sin darme cuenta van a repercutir en mi día a día, van a reducir en unas horas el trabajo de unas personas que antes cobraban por realizarlo y sobre todo me dejan la sensación, junto con otros motivos, de que cada vez tengo menos tiempo para la vida.

martes, 4 de marzo de 2025

¡Buenos días, amigos! 04/03/25

 ¡Buenos días, amigos! 

Comentaba ayer que los recursos naturales no son infinitos y con toda seguridad pienso que tenía razón, sin embargo, existe un matiz que me gustaría remarcar. Nuestro defecto como sociedad parece encontrarse en no reconocer como un regalo toda la naturaleza que nos rodea y que nos permite mantenernos vivos, con unos recursos naturales suficientes para disfrutar de una vida digna.

Si admitimos y estamos convencidos de que es un regalo nos resultara más fácil entender que lo tenemos que cuidar. Los regalos se tienen que guardar y conservar durante el mayor tiempo posible.

Si entiendo la naturaleza como si fuera un jardín que me han regalado mi misión será actuar como un jardinero, que debe hacer fructificar su jardín, procurar que sea bello y que florezca continuamente. Tenemos el encargo de cuidar nuestro planeta, nuestra tierra, guardarla y cultivarla para que nos dure y nos de lo suficiente para todos. Pero, muchas veces lo que hacemos es explotarla.

Tenemos que estar continuamente preguntándonos si la estamos cuidando y cultivando o lo que estamos haciendo en multitud de ocasiones es explotarla para obtener un mayor crecimiento económico. Son preguntas recurrentes que las debemos ampliar para elegir entre una huerta o una explotación agrícola, entre un bosque o una explotación forestal, entre una granja o una explotación ganadera.

El planeta y su naturaleza no son nuestros, nos han sido dados, estoy seguro que con un encargo, que los cuidemos. Y la economía y los economistas deberían de tener esto en cuenta a la hora de establecer sus objetivos.

lunes, 3 de marzo de 2025

¡¡¡Buenos días, amigos!!! 03/03/25

     ¡Buenos días, amigos! 

Ayer no me quede del todo satisfecho, no creo que quedase claro el objetivo final del bien común o al menos debería de haber aclarado un poco más que el desarrollo de la persona y de la sociedad en la que vive no se reduce al simple desarrollo económico. Para que ese desarrollo sea auténtico debe ser integral, o sea, debe favorecer a todos los hombres y a todo hombre.

No se puede pensar en desarrollo y asociarlo de una manera directa con un crecimiento económico. No se debe, nos estaríamos equivocando. Si ahora miramos la renta per cápita de los países, por lo general asociamos su desarrollo a una renta per cápita más alta. Sin embargo, esto no es necesariamente así. Tener más no siempre equivale a estar mejor.

Además, no hace falta pensar mucho para llegar a la conclusión de que el crecimiento indefinido es imposible. No podemos creer que la producción mundial puede seguir creciendo todos los años hasta el fin de los tiempos con unos recursos naturales que no son infinitos. Y menos cuando el crecimiento en la utilización de estos recursos está siendo tan elevado a pesar de la mejora en la productividad.

Qué una sociedad tenga más entre todos no da por sentado que todos tengamos más, puede suceder que haya un gran crecimiento económico y que además tengamos un aumento de la pobreza. Tenemos que dejar atrás el crecimiento económico y buscar propuestas de desarrollo económico que no solo sean posibles a largo plazo, sino que además mejoren realmente a todas las personas.  

domingo, 2 de marzo de 2025

¡Buenos días, amigos! 02/03/2025

     ¡Buenos días, amigos! 

Esta mañana de domingo, mientras me tomo el imprescindible café, le estoy dando vueltas a lo que parece que no está muy claro para muchas personas, el bien común.

Ahora mismo lo podría definir más o menos diciendo que se trata del conjunto de actuaciones que hacen posible a las personas y a las asociaciones conseguir de una forma plena y fácil su propia perfección. Podría ser una definición pasable sin ir a buscar ninguna más exacta.

Una de las cosas que creo que hay que resaltar cuando hablamos del bien común es a la forma en la que deberíamos de organizar nuestra sociedad. Cuando me refiero al bien común no estoy hablando de algo abstracto, sino de toda la organización de la sociedad que utilizamos para gestionar nuestra convivencia, así como de nuestras leyes y manera en la que actuamos en la sociedad.

Lo que pasa es que cualquier organización que forme parte de nuestra sociedad no es neutra. Según cómo la modulamos estará favoreciendo una manera de ser de las personas u otra, puede ayudar o no a llevar más libertad y a colaborar o no a desarrollar y mejorar a las personas y sus asociaciones.

No estoy hablando solo de la manera en que nos tenemos que organizar, sino del objetivo final que queramos alcanzar. Nuestra sociedad se debe organizar de forma que se tiene que poner al servicio de las personas y de su desarrollo. ¿Cómo se hace? Apoyando a todo el entramado de organismos que la forman, para que ellas sean el caldo de cultivo y el lugar en el que todos puedan sacar lo mejor que tengan. Respaldando a los que están realmente desarrollando a las personas de una forma integral y logrando que estas puedan mejorarse a sí mismas y a los demás de una forma más sencilla.

Con esto lo que intento dar a entender esta mañana es que cuando intentamos definir el bien común solamente lo podemos hacer en referencia a las personas. No buscando otra pretensión que ayudar a las personas y estar a su servicio. Y, es que, si pensamos, las personas somos el centro de la sociedad y de su organización. Lo que se intenta conseguir es que todos estemos en las mejores condiciones para alcanzar nuestros deseos y objetivos existenciales, para ser libres, felices y plenamente humanos… Lo que se quiere con el bien común es que la organización de nuestra sociedad nos ayude a tener una vida plena en todos los aspectos.

sábado, 1 de marzo de 2025

¡Buenos días, amigos! 01/03/25

     ¡Buenos días, amigos! 

Esta mañana en la que se avecina un día triste, por lo lluvioso y frío, estoy pensando en esa necesidad que surge en las personas de ayudar al que lo necesita, de ese amar al prójimo que nos obliga a ser generoso con los necesitados.

Y, entonces, me surge la pregunta de si esa labor financiera que por ejemplo realizan los bancos es también una forma de amar al prójimo, de cumplir esa necesidad que nos surge a las personas con los demás. De entrada, es así, una ayuda al necesitado.

Sin embargo, tengo que admitir que para que sea así, esa ayuda debería de ser para obtener objetivos buenos. Y aquí, en este punto es donde comienzan las dificultades, ¿qué sucede si no se para qué se utiliza esa ayuda? No puedo convertirme en un colaborador de unas actividades que no van a discurrir por ese amor al prójimo.

Pues bien, en nuestra sociedad la gran mayoría de las personas tenemos nuestro dinero en el banco o en entidades financieras, lo que nos lleva a preguntarnos si sabemos para qué utilizan nuestro dinero, si lo están utilizando de una manera que yo pueda saber cómo y a quien prestan ese dinero. ¿Se está financiando con mi dinero actuaciones que no apruebo?

¿Cuál es la política financiera de la entidad en la que tengo depositado mi dinero? Pienso que deberíamos de ser conscientes de ese gran detalle. Tenemos que incidir en que nuestras entidades financieras sean lo suficientemente trasparentes para conocer a quiénes están prestando mi dinero y así decidir si estoy de acuerdo o no.

A mí me gustaría que mi banco no mirará solamente su propio beneficio, sino que entendiera que su labor es una manera de ayudar a los demás, como una forma de apoyar a los que lo necesitan y convertirse una parte importante de la sociedad.

viernes, 28 de febrero de 2025

¡¡¡Muy buenos días, amigos!!!

     ¡¡¡Muy buenos días, amigos!!!

Esta tarde tengo que ir a realizar la compra, no se trata de una labor que haga raramente sino más bien todo lo contrario pues al ir en bicicleta la cantidad de comida que tengo que comprar me “obliga” a acudir prácticamente todos los días. Me gusta y además hago ejercicio.



Una cosa que sucedería a finales del siglo pasado es que conocería perfectamente a los dependientes de esas tiendas, visito varios hipermercados, los llamaría por su nombre y ellos harían lo mismo y sin embargo ahora ya no, es verdad que a veces reconozco a alguna cajera por la calle, pero soy incapaz de ubicarla en su supermercado y mucho menos saber su nombre.

Antes esta clase de actividad tenían un componente importante de relación con los demás, es decir, hemos conocido a las personas que nos vendían las cosas que necesitamos y nos hemos relacionado con ellas en el momento de la compra. Les hemos saludado, les hemos preguntado cómo les iba y, con frecuencia, hasta se establecía una pequeña conversación.

Esta simple “relación” llegaba más lejos que el simple “buenos días” ya que con frecuencia se preguntaba por la familia, se comentaba lo último que ha pasado en el pueblo. Cuando iba a comprar una parte importante del tiempo que está haciéndolo se pasaba relacionándose con la persona que se tenía delante.

En estas situaciones, se establece una relación de confianza, en el que quien vende intenta satisfacer las necesidades de la persona que tiene delante porque la conoce, porque tiene una relación con ella que, aunque no sea my fuerte ya que no son familia ni amigos, le lleva a interesarse por ella, a querer lo mejor para esa persona. Al mismo tiempo, yo confió en el dependiente, se que el precio es el justo, que ello le permite ganarse la vida, y que me lo voy a encontrar, seguramente en las fiestas, paseando por las calles, etc.  Se que no me va a engañar porque hay una relación de confianza que va más allá de la simplemente mercantil.

Esa relación comercial tenía una parte humana importante. Al comprar y vender se le unen una relación personal con los demás. Tienen nombre y apellidos y les estamos ayudando y nos ayudan, les ayudamos a ganarse la vida de una manera decente y nos ayudan a comprar lo que realmente necesitamos para vivir bien.

Sin embargo, la manera en la que estamos organizados ahora, al menos en mi caso, nos está llevando claramente en la dirección opuesta. Desde los supermercados en los que nos autoabastecemos, en los que es difícil encontrar alguien que nos aconseje o nos ayude a decidir y en los que con frecuencia solamente nos relacionamos con la persona que está en la caja y esta intenta ir lo más rápido posible para atender al siguiente, hasta las actuales compras a distancia en las que mi relación con el producto se realiza solamente a través de internet y en la que desconozco a las personas que me venden, con las que solamente mantengo una relación telemática o las gasolineras en las que no hay personas que nos vendan la gasolina y lo hacemos todo nosotros solos, todas estas actividades económicas nos llevan a que realicemos intercambios económicos sin relacionarnos para nada con la otra parte.

Cuando la compra está deshumanizada, cuando no conocemos al vendedor, cuando es una máquina, un ordenador o una estantería, es difícil que nuestra única relación no sea otra que la de sacar el máximo beneficio para cada uno. Al suprimir la relación personal en las compras ha permitido deshumanizar la economía y que el intercambio se convierta en una no-relación, ya que las dos partes ni se conocen ni tienen contacto personal. La persona con la que realizo esa operación económica pierde toda la importancia, está disuelto en una compra o una venta en la que solo importa mi beneficio y para que este sea máximo, esa persona molesta. A una economía así solamente le importa el beneficio que obtengo gracias al intercambio que realizo.

jueves, 27 de febrero de 2025

¡¡¡Muy buenos días, amigos!!! 27/02/25

     ¡¡¡Muy buenos días, amigos!!! 

Esta amaneciendo y al igual que el sol que está haciendo esfuerzos por liberarse de unas cuantas nubes, así yo también estoy intentando librarme de esa modorra que me acompaña todas las madrugadas y que solo con la ayuda de un café consigo quitarme de encima.

Así que mientras la cafetera empieza a hacer su trabajo voy pensando que le podría decir hoy a ese yo de hace dos décadas, si es que eso fuera posible, y, es que siempre hay algo que decirle, han pasado tantas cosas que siempre hay un comentario que hacer.

Hoy me gustaría decirle que sea transigente, que todo tiene un porqué, cada cambio de opinión tiene un motivo. No tiene que intentar tenerlo todo bajo control pues no todo va a depender de él. Tiene que olvidarse de las cosas perfectas y no quiero que entienda con esto que se olvide de ir alimentando esa inquietud por hacer las cosas bien con la que se despierta cada mañana, ni que reniegue de buscar una cierta excelencia en las cosas, sino más bien que no cometa el error de la perfección ya que puede quedar atrapado por ella y darle más importancia al “Yo” y dejar de lado al “Otro”.

Me gustaría que eligiese y que entendiese ante eso la complejidad que tiene la vida, lo débiles que somos ante ella y la belleza que rodea a todo lo imperfecto.

Nos basta con salir a la calle para ver la vida desde multitud de ángulos y, comprobar cómo nos bombardean continuamente con ideas de plenitud. Se nos crean necesidades, pero no para que mejoremos, sino para que seamos perfectos, solo se nos muestra la cara bonita de nuestros ídolos. Sin embargo, esas personas perfectas que nos muestran sus preocupaciones ni sus dudas.

Cuando miro mi vida me doy cuenta de que poco tiene que ver con la de los anuncios publicitarios. Me gustaría tener un cuerpo 10 o no tener la vista cansada… De hecho, me gustaría tenerlo todo a la vez. Pero resulta, lo tengo que decir, la perfección no existe, y lo que es aún peor: pasa con todo. Por mucho que lo haya intentado nunca he conseguido ser tan extrovertido cómo me gustaría, ni tan divertido y alegre como los que me rodean se merecen.

Cuando éramos jóvenes se nos decía que se podía ser lo que quisiéramos, y yo hubiera dado muchas cosas para ser perfecto… pero no se puede. Ahora dentro de unos meses debo cambiar a la nueva versión de Windows 11, pues la 10 ya no va recibir actualizaciones, pero debo saber que la 11 tampoco va a ser perfecta y que dentro de unos pocos años saldrá una mejor y es verdad que puedo quedarme atrasado pero debo actualizarme.

En nuestra vida nos sucede algo parecido que, con nuestro sistema operativo, podemos quedarnos atrasados o ir avanzando, sabiendo de que iremos de fracaso en fracaso hasta el éxito final.

Espero que podamos disfrutar de la vida con la misma alegría que sentimos tras conseguir algo por lo que hemos luchado, sabiendo de que nunca fuimos perfectos, pero siempre buscando la mejor versión de nosotros.

En fin, ahora en mi balón una temperatura de 13 grados y una humedad del 45%, bien, sobre todo porque veo ahora que el sol no tendrá muchos problemas para lucir cómo solo él sabe hacerlo.

miércoles, 26 de febrero de 2025

¡Muy buenos días, amigos! 26/02/25

     ¡Muy buenos días, amigos!

Después del importante y más que interesante día de ayer, ahora toca continuar, y anoche decidí ponerme en forma y me propuse hacer todos los días un poco de gimnasia de Paz y Amor. A ver, no os confundáis y penséis que me refiero a otros asuntos, cómo salir a la calle con una pancarta, sin ir más lejos. Podrá ser más efectivo, pero no es eso a lo que me refiero.

En fin, acabo de levantarme y voy a comenzar.

Voy a comenzar vistiéndome con la mejor de mis sonrisas. Es fácil que no estéis enterados pero los que practicamos algún deporte sabemos que el calentamiento y los estiramientos son fundamentales. Por eso, delante del espejo he intentado sonreír y de paso hacer sonreír a ese yo de hace dos décadas. Y así he comenzado el día.  

Con mi sonrisa puesta me voy a la sala de estar, y mientras arranca el ordenador continuo con los estiramientos, doy unos “buenos días” a todos los grupos y amigos de whatsapp. Bien. Algunos me responden rápidamente y otros lo harán durante la mañana.

Y ahora, me dirijo a ver que pasa en el mundo, a empezar de verdad la gimnasia.

En la primera web me encuentro con esas noticias tristes y antipáticas que intentan hacernos la vida imposible, por un momento mi sonrisa se congela, pero inmediatamente la rescato del frío y con toda la buena voluntad de la que soy capaz, pienso que mi vida es más de lo que puedo leer en las noticias.

Y así, he comenzado este día, alegre, sonriendo. Sé que en algún momento me va a costar, y mucho, mantener la sonrisa, pero al igual que cuando realizo abdominales, es cuestión de tener la esperanza de que todo pasa y terminare con unos abdominales en forma.

En fin, ahora en mi balcón, una fría temperatura de 12,3 grados y una humedad del 51%, con cielo que adivino despejado, muy bien. En cuanto el sol empiece su trabajo, va a ser un buen día, incluso me va a sonreír.

martes, 25 de febrero de 2025

¡¡¡Muy buenos días, amigos!!! 25/02/25

     ¡¡¡Muy buenos días, amigos!!!

Está siendo una distracción bonita, esta de hablarle a ese yo de hace 20 años, y lo es porque me doy cuenta de todo el camino que he recorrido hasta llegar hoy, también lo es porque si algo le está sirviendo a este Vicent del presente es un sentimiento de agradecimiento, por todo lo bueno que he recibido en estos veinte años.

Pero, hoy voy a dejar tranquilo a mi otro yo, se jubila mi gran amiga Tere y no puedo resistirme a decirle algunas cosas sobre la jubilación.

Sí. Jubilada por lo civil, que no para lo vivir, porque un servidor lleva ya unos pocos años jubilado y sabe lo que dice.

¿Y cuál es la diferencia? Por lo civil, eres un trabajador más, que lleva cotizando muchos años y que a partir del día de hoy tiene derecho a jubilación y pensión correspondiente. Como todo el mundo. Otra cosa, aquí viene lo interesante, es que, sintiéndote con la salud de un roble, tienes que seguir al frente de tu familia y de tu vida. No es tan complicado.

Una de las cosas buenas con las que nos encontramos los jubilados es que tenemos memoria y tiempo para convertirla en experiencia y lo que hemos vivido en enseñanza. Si no utilizáramos esta ventaja seríamos cómo unos niños incapaces de progresar y de aprender.

¿Qué es progresar si no perfeccionar lo que se sabía y aumentar lo que se tenía? Pero sin memoria no habría nada que mejorar y estaríamos obligados a empezar todo de nuevo en cada ocasión. Creo recordar que fue Bernardo de Chartres, un sabio medieval, quien dijo: “que un enano ve mejor si se encarama en los hombros de un gigante” y es verdad. Pero si no tuviéramos memoria, donde nos tendríamos que subir.

Si lo pensamos un poco nos encontraremos con que la memoria es como un disco duro en el que guardamos lo que ya sabemos para desde ahí ir en busca de lo que nos falta saber.

Tenemos un disco duro lleno de información y ahora una vez jubilados es el mejor momento para utilizarlo.

En otras palabras, el progreso existe porque existe la memoria¿Habéis pensado en ello? Hay quienes dicen, sobre todo últimamente, que la memoria es retrógrada porque vive del pasado; yo creo, por el contrario, que la memoria es eminentemente progresista. Si no fuera por ella tendríamos que recomenzar cada vez todas las cosas.

Gilbert K. Chesterton escribió en su libro “Lo que está mal en el mundo” que nada hay tan poco práctico cómo los hombres prácticos, pues éstos están habituados a que las cosas funcionen bien, pero que nada pueden hacer cuando éstas lo hacen mal. Escribió: «Si un aeroplano sufre un ligero desperfecto, un hábil mecánico puede componerlo. Pero si está gravemente dañado es probable que algún viejo profesor distraído, de pelo canoso, tenga que ser sacado de alguna universidad o de algún laboratorio para analizar la avería. Cuanto más complicada sea la rotura, tanto más distraído y canoso tendrá que ser el teórico que se necesite para repararla».

Así es, en efecto: un técnico sabe el cómo, pero el profesor sabe el porqué: he ahí la diferencia. Nosotros ahora jubilados tenemos la posibilidad de saber el porqué de las cosas

Bien, voy a terminar. Si lo que nuestra sociedad quiere es construir cualquier futuro, haremos muy bien prescindiendo de los jubilados; pero si lo que queremos es un futuro progresista, es decir, un futuro que no sea una mera repetición de lo pasado, entonces los necesitamosy cuanto más progresista queramos el futuro, tanto más canosos deberán ser los señores que nos ayuden a construirlo.

lunes, 24 de febrero de 2025

¡¡¡Muy buenos días, amigos!!! 24/02/25

     ¡¡¡Muy buenos días, amigos!!!

Empezamos semana, otra vez lunes, otra vez delante del espejo, otra vez mirando mi pasado de hace veinte años y otra vez viendo en sus ojos, en su mirada signos de confusión. Creo que es la mejor palabra para definirlo; “confusión”. Pero yo, ahora, le voy a ofrecer otra.

No quiero que se obsesione con ella, de verdad se lo digo ahora 20 años después. Se que va a pensar que estoy loco, que no sé muy bien lo que estoy diciendo, que no entiendo su situación, pero cómo no la voy a comprender si ya la he vivido, y justamente por eso, ahora le quiero decir: “te vas a sorprender”.

Qué bueno que pudiera ser cierto, que me pudiera de verdad comunicar, qué bueno que me pudiera aparecer en medio de su vida y poder apaciguar su vida. ¡Cómo me gustaría relajarlo! Quitarle algunos de sus fantasmas, que en esos años le llevaban a la misma puerta del infierno. 

Si ahora vieras mi cara, te darías cuenta de cómo pueden cambiar las cosas. Si vieras mi sonrisa, no te la creerías. Si vieras cómo estoy ahora no te reconocerías. Por supuesto que hoy no todo es perfecto, no han pasado esos veinte años cómo por acto de magia. Pero bueno, ahora voy a decirte: “te vas a sorprender”. Te lo aseguro.

Por cierto, no te tocará la lotería, pero te sentirás a gusto en tu cuerpo. En todo el lio de tus sentimientos encontrarás la sorpresa de una armonía que te dará la tranquilidad necesaria para poder desplegar tus ilusiones más de lo que podrías haber imaginado, ni aun soñado.

¡Vas a conocer gente que increíble! Muchos te alegrarán la vida, y a otros tantos los transformarás.

En tus fracasos, que los habrá, te encontrarás ante la sorpresa de nuevas ocasiones, no solo para solucionarlos, sino para pasar muy por encima de ellos.

En el miedo a tu soledad y en el temor de tus vacíos, encontrarás la sorpresa de una compañía más profunda que te acompañará, a través de cualquier dificultad; la sorpresa de sentirte lleno, que, a pesar de que no siempre te gustará, siempre va a ser suficiente para mantenerte vivo y en marcha.

Vas bien. Si ahora estás en plena tormenta, que sepas que vienen días de un sol radiante y que los años no harán otra cosa que mejorar. Que sepas que se acercan unos años que te van a sorprender. Unos acontecimientos, tan abundantes, que va a sentir que vas a reventar de satisfacción. Te lo prometo: te vas a sorprender.

En fin, ahora en mi balcón, 12,2 grados y una humedad del 75% y un cielo que se adivina azul, buen día se nos presenta.

domingo, 23 de febrero de 2025

¡¡¡Muy buenos días, amigos!!! 23/02/25

     ¡¡¡Muy buenos días, amigos!!! 

Esta madrugada sí que ha sido más normal, no en vano es domingo y aunque me da la impresión de que puede llover, que no deja de ser un incordio, me permite ver las próximas horas más relajado y sin la necesidad de salir de casa. Por una vez que llueve no me voy a mojar, así que nada de bicicleta ni nada de ir a correr.

Esto me ha permitido estar más tiempo delante del espejo, hablándome, hablándole a ese yo de hace ahora veinte años, y aunque haya tardado en conocerme al final lo he conseguido, por eso le he dicho que esas cosas del amor que tanto le gustan y algunas veces le angustian son mucho más sencillas. Escucha; el amor a partes iguales y recíproco es muy complicado de encontrar, otra cosa es ese amor bonito sin problemas que es más fácil pues se abandona en el momento que desaparece su brillo.

Estas viviendo en una sociedad en la que da la impresión de que esos amores imposibles siempre de color de rosa son los que merecen la pena experimentar, que son más auténticos, en la que querer de verdad con sus lágrimas y sus alegrías está infravalorado porque cualquier otro motivo en la vida siempre tiene prioridad. Quiero que sepas que lo que tienes ahora, esta bien, tienes que vivirlo y disfrutarlo. Pero, por favor te lo ruego, no lo fuerces ni lo mendigues. No hace falta estar todo el día diciendo y escuchando, ¡te quiero! Es más sencillo, simplemente hace que lo sientas y tu debes hacer lo mismo, que sienta que la quieres. Y, todo lo demás, no vale para nada.

Quiero que sepas que lo que tú ahora mismo crees que es amor, no lo es como tal. Porque el amor ni duele ni destruye. Vas a tener momentos difíciles, no olvides que la vida en sí los tiene. Y te vas a implicar en su vida y eso hará que pierdas un poco de ti para ser más con ella. De una manera u otra, querer a alguien es mezclarse y convertirse en una reacción mejor. No olvides nunca que estar con alguien te tiene que hacer crecer, te tiene que hacer feliz, te tiene que hacer mejor persona.

En fin, los 14 grados y esa humedad del 71% no me entusiasman al ver la calle mojada, pero es lo hay, y hay que intentar disfrutarlo.

jueves, 20 de febrero de 2025

¡¡¡Muy buenos días, amigos!!! 20/02/2025

     ¡¡¡Muy buenos días, amigos!!! 

Acabo de llegar del cuarto de aseo donde hoy he mantenido una charla un poco más corta con esa persona que se ve reflejada en el espejo y es que hay días en los que se necesita menos concentración y relajación para empezar el día bien limpio. 

Una de las cosas que le he dicho es que no todo es blanco o negro pues existen los grises y estos tienen muchas escalas. Qué no sea tan exagerado ni que no dramatice tanto por muy difícil que se le presente el día, y ¡ríete! Recuerda que tienes un carácter que a veces te lleva al catastrofismo y que lo debes controlar riéndote de ti mismo y de muchas de las situaciones de las que te preocupas en exceso.

Veo además que llevas unos días que te está costando entender la forma de actuar de algunas personas, está bien lo puedo entender, pero recuerda que eres de la opinión de que las personas son libres para tomar las decisiones que quieran y eso quiere decir que cuando se comportan de forma que te hace daño o que te parece injusto debes aceptar que se trata de su libertad. Recuerda que cada persona elige por donde quiere ir y tú no eres quien para juzgar o cuestionar esas actuaciones, sino comprender que son libres, de la misma forma que tú también lo eres para decidir actuar desde lo que eres y no según se comporten los demás.

En fin, no he podido continuar, el sonido del café saliendo de la cafetera me ha obligado a dejar la conversación, si eso, ya mañana continúo.

En mi balcón, ahora 16,3 grados y una humedad del 68% que como ya sabéis, si la temperatura se encuentra por encima de los 15 grados ya dejo de sobrevivir para empezar a vivir.

sábado, 15 de febrero de 2025

Buenos días. 15/02/25.

 Buenos días.

 Desde Roda de Bera, donde me da la impresión de que hace más frío, no lo puedo comprobar numéricamente pero creo que es así.


    Hoy es pura sensación pues no puedo tener una confirmación plena, no tengo ningún termómetro en el que poder confirmarlo y esto me confunde. Estoy tan acostumbrado a seguir y a fiarme del termómetro que he perdido la confianza en mis sensaciones.

    Me he escondido tanto en lo que me dice y en comunicaros fielmente lo que me indicaba que me he olvidado de hacer mis propias valoraciones, y eso poco a poco se va transformando en una falta de confianza en mis propias sensaciones.

    En la vida cotidiana me puede pasar lo mismo, supongo tantas cosas, doy por sentado tantas situaciones que ya no me molesto en comprobarlas, en verificarlas y eso me hace ir a ciegas sin darme cuenta.

    Pensad ahora que estáis caminando con los ojos vendados, por un lugar donde, sabéis que el piso no es seguro. Qué miedo, ir caminando así, intentando tantear a cada paso, queriendo adivinar que habrá debajo de nuestro pie en la próxima pisada. Entonces, cada paso en el que no caes se acaba convirtiendo en una victoria, pero el preludio del siguiente paso es un nuevo momento de angustia.

    Ahora imaginad que, sin saberlo, porque sigues caminando a ciegas, llegas a un terreno firme donde ya no hay obstáculos. Pero vosotros no lo sabéis. Y en vuestra ceguera, seguís caminando con miedo de que el siguiente paso os haga caer. Y no sabéis que, si nos quitamos la venda de los ojos, nos daríamos cuenta de que el camino difícil ya ha quedado atrás, y que además en realidad es fácil detectar los problemas y encontrar las soluciones cuando te fías de tu experiencia y vas aprendiendo del camino previo –que es nuestra historia–.

    Algo así ocurre con mis inseguridades. Es un terreno donde quizás alguna vez me he visto vulnerable. Quizás en alguna ocasión he pisado mal y he caído. Y en algún momento empecé a sentir que, lo ocurrido antes, podía volver a ocurrir. Fui perdiendo la confianza: en mi, en el mundo, y en aquellos que quizás podrían servirme de guía y de apoyo.

    No queda más remedio que quitarse la venda y mirarme en el espejo cada mañana no solo para darle consejos a ese yo de hace veinte años que me imagino ver muchas veces sino también concentrarme en esa mirada que me muestra mi verdad más profunda, la que me permite comprender mi historia, mi vida, lo único que soy, mi lugar en el mundo, en fin, ver también este presente que ya es pasado.