Parece claro que la distancia y la velocidad
de nuestros entrenamientos es lo que va a producir una mejora en nuestra
preparación, según varíen estas los beneficios se dirigirán hacia unas
cualidades u otras.
Bien, voy a correr la maratón, la velocidad de
los distintos entrenamientos va a marcar unas mejoras y la base que usemos para
establecer esos ritmos es muy importante. Podemos usar muchos sistemas para establecerlos
y todos de alguna manera nos van a servir, y yo voy a utilizar uno muy simple:
la velocidad de maratón. O sea, el ritmo al que voy pienso correr la maratón va
a ser esa base.
A partir de aquí realizare todos los cálculos.
El pequeño problema se encuentra es saber cual puede ser ese ritmo, en mi caso,
voy a ser muy conservador y a buscar un ritmo de maratón un poco más lento que
el del año pasado.
Tal vez alguno puede pensar que debería de ser
un poco más rápido para ir mejorando, pero yo prefiero quedarme como estoy y no
correr ningún riesgo de pasarme con los esfuerzos.





