miércoles, 2 de octubre de 2019

Miércoles 2 de octubre de 2019.

"Una cosa muerta puede ir con la corriente, pero sólo un ser vivo puede ir en su contra." (G. K. Chesterton). 

Buenos Días: 24’6 grados es la temperatura en este momento en el que esta saliendo el sol, o sea, que son ahora las 07:58 horas, me parece un poco alta para estar en el segundo día de octubre en el que se viene celebrando a los santos Ángeles Custodios, o sea a los Ángeles de la Guarda de toda la vida, y si nadie lo impide la temperatura subirá bastante hasta que a las 19:42 horas el sol nos abandone hasta mañana. 
Aprovechando ayer la buena temperatura de la noche, me acerque al paseo a tomar el que puede ser el último helado de la temporada, y en esos diálogos tan locuaces que surgen cuando nuestro cuerpo recibe un poco más de azúcar del que esta acostumbrado salio en la conversación el tan manido y tan poco definido del Bien Común.
Es verdad que mucha gente no entiende bien este concepto del “bien común”. Al menos todos deberíamos tener claro dos sentidos de “bien común”. Veamos; uno se refiere a los bienes que elige y comparte una comunidad y, por tanto, son comunes. Otro de refiere a los bienes que debe tener cada ser humano para ser bueno y, por tanto, son bienes comunes para la bondad de todo ser humano, bienes que tanto cada hombre como la comunidad deben procurar.
Por todo esto es importante revisar si los bienes comunes elegidos colectivamente son un “bien común” en el segundo sentido, es decir, un “bien para cada hombre” por el hecho de ser humano.
Si avanzamos un poco más en la reflexión nos daremos cuenta que entre los bienes que elige y comparte una comunidad están sus leyes, su gobierno, su cultura, sus instituciones, los servicios públicos, su patrimonio tangible (como monumentos y edificios públicos) e intangible (como su lenguaje y su memoria histórica).  Estos bienes son comunes porque son resultado de un esfuerzo, una vida y una elección colectivos.  Por lo regular, la elección depende de lo que decida una mayoría, y eso es válido siempre y cuando lo elegido por la mayoría no sea contrario a la dignidad de un grupo o la dignidad de toda la población.
Muchas tonterías se han cometido y se cometen en nombre del “bien común”, desde masacrar a los judíos por pedirlo así una mayoría de los alemanes en tiempos de Hitler, o uniformar a miles de millones de chinos porque Mao creía que todo “buen chino” así debía lucir para ser todos iguales, hasta inventar falsos “derechos humanos” como el de la eutanasia y el aborto.
Podemos ver en el mundo muchas leyes que no pueden considerarse un “bien” sino un “mal común”.  Que las escoja una mayoría no las hace buenas.  Que una sociedad practique esas leyes sólo nos informa que dicha sociedad se ha degradado.
Resulta complicado ver estas leyes dentro de la cultura relativista en la que vivimos.
Es cierto que en ocasiones lo que es bueno para ti no tiene que ser bueno para mí, y viceversa.  Es cierto, incluso, que hay un rango de cosas que cada persona puede escoger. Pero que haya ocasiones en que lo bueno para ti no lo sea para mí, que haya ocasiones en que puedo inclusive elegir, no significa que por mi “odio” a las matemáticas pueda negarme a aprender las tablas de multiplicar en la escuela.
Si aplicáramos una visión relativista a nuestra vidas surgiría es “listillo” y diría  que estudiar esas tablas no es para él, y otro “listillo” proclamará que, como tiene un gran corazón y lo quiere compartir, lo suyo es gozar de un harem.  Así, otra dirá que abortará a su niño porque es un estorbo en su desarrollo profesional.  Uno más afirmará que, en su caso, la usura no es sino la legítima supervivencia del más apto.  Y otro justificará sus mentiras porque, después de todo, “no existe la verdad”.
Este problema del relativismo de ensancha cuando, para resolverlo, algunos líderes del pensamiento o líderes políticos creen que sus caprichos son lo que conviene a todos como “bien común”. Así Mao uniformó a los chinos. Esto no es “bien” sino un “mal común”.  Un grupillo poderoso convierte sus perversiones en regla para toda una población, aunque ésta sea sensata y sana. 
Lo que no quiere decir que no haya un bien común para cada hombre, como el abrazar la verdad, el vivir las virtudes de la justicia, la prudencia, la fortaleza y la templanza.
Pero claro, para ello hay que desarrollar una correcta forma de pensar y razonar y con ella conocer qué es el hombre, y con base en este conocimiento discernir qué le conviene.  Y esa forma correcta de pensar y razonar difícilmente surgirá apegándose a dudosas modas intelectuales o políticas. 

Feliz Día.

martes, 1 de octubre de 2019

Dimarts 1 d'octubre del 2019.

"Una cosa morta pot anar amb la corrent, però només un ser viu pot anar en contra seua." (G. K. Chesterton). 

Cada alba ho fa amb la temperatura més fresca, hui hem arribat als 20,6 graus en el meu balcó, i ara quan el sol comence el seu treball a les 07:57 hores i l'acabe a les 19:44, haurà tingut el temps suficient perquè en el dia en què celebrem en el santoral a santa Teresa del Xiquet Jesús, tinguem un agradable dia.
Ahir a la vesprada, comentàvem que hi havia una qüestió que també havia que ensenyar als jóvens i als no tan jóvens, i que podria ajudar a aconseguir autoestima, són temes que pareix que quasi ningú ens ensenya; Per què o per a què visc? Quin sentit té la vida i quin sentit té la mort? Per què val la pena lluitar i viure si és que mereix això la pena? Eixes són, vullguem o no, unes qüestions decisives a què no ens hauríem d'enfrontar  sols.
A molts de nosaltres ens costa abordar estes preguntes, tendim a eludir el tema, ho ajornem contínuament, com si esperàrem que la mateixa vida ens ho acabe descobrint. El pitjor és que, si ho retardem molt, correm el risc de trobar-nos un dia amb la impressió d'haver tingut una vida sense a penes sentit. I com més tard succeïx açò, més difícil ens resultara corregir el rumb.
No entraré en el tema de qui ha d'orientar-nos i qui no ha de fer-ho, però del que estic segur és que algú deuria. Al llarg de la nostra vida hem passat per etapes en què ens hem detingut per a buscar les respostes, en la nostra adolescència, quan vam acabar d'estudiar, la crisi dels quaranta o dels cinquanta o en la jubilació, etc… en moltes d'estes ocasions ho hem fet amb poca objectivitat, i hem pensat que es podria haver fet molt millor ús d'eixos anys. I per això ens sol deixar un cert sabor amarg eixes reflexions, del que va poder ser i no va ser, de tantes limitacions, de tants errors i fracassos.
També eixos moments de desil·lusió ens poden servir per a rectificar, podem traure profit, i molt, en la mesura que fem eixe balanç amb la il·lusió i l'esperança de realitzar canvis, sense ignorar el que hem aconseguit i sense fer taula rasa de totes les conquistes i encerts passats que van valdre verdaderament la pena i que sens dubte també marquen la nostra vida.
La reflexió sobre la nostra pròpia vida ens allunyara de tindre una visió superficial de les coses i ens farà recórrer el nostre propi camí. La vida ens presenta nombrosos interrogants, dels que normalment només obtenim respostes parcials i incompletes, però amb una reflexió freqüent podem aconseguir que la multitud de preocupacions, afanys i aspiracions de la vida diària no desvien la nostra atenció del realment valuós.
Per això és important que les xicotetes coses que ens ocupen tots els dies no ocupen amb tal força el primer pla de la nostra atenció que no deixen espai per a les qüestions de verdadera rellevància. Qüestions, que abans haurem d'esbrinar.

Feliç Dia.

Martes 1 de octubre de 2019.

"Una cosa muerta puede ir con la corriente, pero sólo un ser vivo puede ir en su contra." (G. K. Chesterton). 

Cada amanecer lo hace con la temperatura más fresca, hoy hemos llegado a los 20,6 grados en mi balcón, y ahora cuando el sol empiece su trabajo a las 07:57 horas y lo termine a las 19:44, habrá tenido el tiempo suficiente para que en el día en que celebramos en el santoral a santa Teresa del Niño Jesús, tengamos un agradable día.
Ayer por la tarde, comentábamos que había una cuestión que también había que enseñar a los jóvenes y a los no tan jóvenes, y que podría ayudar a conseguir autoestima, son temas que parece ser que casi nadie nos enseña; ¿por qué o para qué vivo? ¿Qué sentido tiene la vida y qué sentido tiene la muerte? ¿Por qué merece la pena luchar y vivir si es que merece eso la pena? Esas son, queramos o no, unas cuestiones decisivas a las que no nos deberíamos  enfrentar solos.
A muchos de nosotros nos cuesta abordar estas preguntas, tendemos a eludir el tema, lo aplazamos continuamente, como si esperásemos que la misma vida nos lo acabe descubriendo. Lo malo es que, si lo retrasamos mucho, corremos el riesgo de encontrarnos un día con la impresión de haber tenido una vida sin apenas sentido. Y cuanto más tarde sucede esto, más difícil nos resultara corregir el rumbo.
No voy a entrar en el tema de quien debe orientarnos y quien no debe hacerlo, pero de lo que estoy seguro es que alguien debería. A lo largo de nuestra vida hemos pasado por etapas en las que nos hemos detenido para buscar las respuestas, en nuestra adolescencia, cuando terminamos de estudiar, la crisis de los cuarenta o de los cincuenta o en la jubilación, etc… en muchas de estas ocasiones lo hemos hecho con poca objetividad, y hemos pensado que se podría haber hecho mucho mejor uso de esos años. Y por eso nos suele dejar un cierto sabor amargo esas reflexiones, de lo que pudo ser y no fue, de tantas limitaciones, de tantos errores y fracasos.
También esos momentos de desilusión nos pueden servir para rectificar, podemos sacar provecho, y mucho, en la medida en que hagamos ese balance con la ilusión y la esperanza de realizar cambios, sin ignorar lo que hemos conseguido y sin hacer tabla rasa de todas las conquistas y aciertos pasados que valieron verdaderamente la pena y que sin duda también marcan nuestra vida.
La reflexión sobre nuestra propia vida nos alejara de tener una visión superficial de las cosas y nos hará recorrer nuestro propio camino. La vida nos presenta numerosos interrogantes, de los que normalmente sólo obtenemos respuestas parciales e incompletas, pero con una reflexión frecuente podemos lograr que la multitud de preocupaciones, afanes y aspiraciones de la vida diaria no desvíen nuestra atención de lo realmente valioso.
Por eso es importante que las pequeñas cosas que nos ocupan todos los días no ocupen con tal fuerza el primer plano de nuestra atención que no dejen espacio para las cuestiones de verdadera relevancia. Cuestione, que antes tendremos que averiguar.

Feliz Día.

lunes, 30 de septiembre de 2019

Dilluns 30 de setembre del 2019.

"Una cosa morta pot anar amb la corrent, però només un ser viu pot anar en contra seua." (G. K. Chesterton). 

Bon Dia: hui quasi arribem als 20 graus en el meu balcó, 21'3 graus ha sigut la temperatura que hi havia en el meu balcó quan a les 07:56 hores ha eixit el sol, segur que abans que ens deixe a les 19:45 encara ens farà calor, en el dia que celebrem a sant Jeroni.
Una simple paraula pot canviar tot el significat d'una frase, així que ja he esmenat l'oblit en l'escrit del dissabte. El “que” ja esta en el seu lloc i la frase ja té el significat que jo li volia donar, són els problemes d'escriure ràpid i amb presses i no tindre temps de realitzar un xicotet repàs, problema solucionat.  Ací esta la frase dient el que jo volia transmetre: “al contrari, ens diferenciem a ser especialment conscients que no podem ser més que els seus seguidors.”
Solucionat l'error, veurem que fallada cometem hui. Si mirem al nostre voltant ens anem a donar compte que hi ha moltes persones el benestar del qual depén de la televisió, o de l'alcohol, de les drogues, de realitzar viatges sense parar o de comprar qualsevol classe de productes, el que busquen en realitat és una altra cosa, que no trobaran ni en la televisió, ni en l'alcohol, ni en lo que acaben de comprar. Els falta sobretot l'estima dels altres i moltes vegades no tindran autoestima, perquè no han pogut desenrotllar una sana consciència de la seua pròpia dignitat, i això els porta a no ser capaços d'obrir-se als altres. Volen tindre més per a ser més.
Pareix que patim una crisi d'autoestima, una crisi que pot ser preocupant perquè és un indicador d'una falta de salut mental. Per açò, a vegades té poc sentit amonestar una persona perquè no gaste tants diners en coses nocives o supèrflues ni que veja tanta televisió. És precís abans enrobustir la seua autoestima.
Quan som jóvens hi ha uns anys en què realitzem un descobriment que serà bàsic per a la nostra vida i que serà d'importància per a la formació del nostre caràcter: o som importants, ens entenen i ens volen o estem pel mig i destorbem. Si durant eixos importants anys ningú ens ha format espiritualment estables, afectuosos i responsables, pot passar que ara no siguem capaços d'establir relacions, no entenguem el que significa treballar amb serietat ni hi ha utilitzar els béns materials correctament. 
Per això és important que ara, creguem en la capacitat dels jóvens i s'ho donem a entendre, donar-los confiança, animar-los a ser millors, a través d'una admiració discreta i silenciosa, comunicar-los la seguretat que hi ha molt bo i bell dins d'ells. Si tenim paciència i constància amb ells desenrotllaren autoestima.
I, quan una persona ha adquirit autoestima, pot independitzar-se a poc a poc del que diuen els altres. Adquirix el valor d'anar contra corrent, sense endurir-se o despreciar als altres.

Feliç Dia.

Lunes 30 de septiembre de 2019.

"Una cosa muerta puede ir con la corriente, pero sólo un ser vivo puede ir en su contra." (G. K. Chesterton). 

Buenos Días: hoy casi llegamos a los 20 grados en mi balcón, 21’3 grados ha sido la temperatura que había en mi balcón cuando a las 07:56 horas ha salido el sol, seguro que antes de que nos deje a las 19:45 aún nos hará calor, en el día que celebramos a san Jerónimo.
Una simple palabra puede cambiar todo el significado de una frase, así que ya he subsanado el olvido en el escrito del sábado. El “que” ya esta en su lugar y la frase ya tiene el significado que yo le quería dar, son los problemas de escribir rápido y con prisas y no tener tiempo de realizar un pequeño repaso, problema solucionado.  Aquí esta la frase diciendo lo que yo quería trasmitir: “Al contrario, nos diferenciamos en ser especialmente conscientes de que no podemos ser más que sus seguidores.”
Solucionado el error, vamos a ver que fallo cometemos hoy. Si miramos a nuestro alrededor nos vamos a dar cuenta que hay muchas personas cuyo bienestar depende de la televisión, o del alcohol, de las drogas, de realizar viajes sin parar o de comprar toda clase de productos, lo que buscan en realidad es otra cosa, que no van a encontrar ni en la televisión, ni en el alcohol, ni en lo acaban de comprar. Les falta sobre todo el aprecio de los demás y muchas veces no tendrán autoestima, pues no han podido desarrollar una sana conciencia de su propia dignidad, y eso les lleva a no ser capaces de abrirse a los demás. Quieren tener más para ser más.
Parece que padecemos una crisis de autoestima, una crisis que puede ser preocupante pues es un indicador de una falta de salud mental. Por esto, a veces tiene poco sentido amonestar a una persona para que no gaste tanto dinero en cosas nocivas o superfluas ni que vea tanta televisión. Es preciso antes robustecer su autoestima.
Cuando somos jóvenes hay unos años en los que realizamos un descubrimiento que será básico para nuestra vida y que será de importancia para la formación de nuestro carácter: o somos importantes, nos entienden y nos quieren o estamos por el medio y estorbamos. Si durante esos importantes años nadie nos ha formado espiritualmente estables, cariñosos y responsables, puede pasar que ahora no seamos capaces de establecer relaciones, no entendamos lo que significa trabajar con seriedad ni ha utilizar los bienes materiales correctamente.  
Por eso es importante que ahora, creamos en la capacidad de los jóvenes y se lo demos a entender, darles confianza, animarlos a ser mejores, a través de una admiración discreta y silenciosa, comunicarles la seguridad de que hay mucho bueno y bello dentro de ellos. Si tenemos paciencia y constancia con ellos desarrollaran autoestima.
Y, cuando una persona ha adquirido autoestima, puede independizarse poco a poco de lo que dicen los demás. Adquiere el valor de ir contra corriente, sin endurecerse o despreciar a los demás.

Feliz Día.

sábado, 28 de septiembre de 2019

Dissabte 28 de setembre del 2019.

"Una cosa morta pot anar amb la corrent, però només un ser viu pot anar en contra seua." (G. K. Chesterton).

Bon Dia, amanecerá a les 07:54 hores, i el sol ens acompanyara fins a les 19:48 en el dia en què celebrem a sant Venceslau. La temperatura a estes hores en el meu balcó encara no baixa dels 20 graus, però cada dia que passa esta més prop, hui 21 graus. Baixar dels 20 graus és el límit en què comence a endevinar la tardor.
Ja se que moltes vegades deixe els temes a mitges, però és que en unes poques línies no aconseguisc a fer-ho millor, tal vegada els que escriuen amb més talent explicarien millor les coses i amb menys paraules. Dic açò per que he comprovat que ahir em deixe alguna explicació per fer, i tot es queda molt confús. Per això posaré un altre exemple, que sens dubte, segur que també es quedara curt.
Deia ahir, que les opinions sobre temes concrets no són quelcom aïllat sinó que estan vinculades a altres opinions, experiències, coneixements i suposicions de qualsevol tipus, i que, no és una cosa rara que així succeïsca, o no hauria de ser-ho, sinó que, simplement és quelcom humà. 
Per exemple; si algú em diguera, que als negres cal linxar-los pels carrers, jo, no perdria ni un moment a considerar si el meu interlocutor té raó o no. Per què? És que jo sóc un intolerant i un dogmàtic, tancat que altres tinguen o puguen tindre raó? No, és quelcom molt més senzill: la meua opinió que és inacceptable linxar les persones simplement per ser negres no existix en solitari. Està lligada a la meua encertada creença que també els que tenen la pell negra són sers humans. I a la meua igualment encertada i profunda creença que els sers humans tenen certs drets i que l'Estat ha de custodiar eixos drets. I açò últim està vinculat a la meua idea fonamental de què l'Estat ha d'estar al servici de les persones i no al revés, etc.
És a dir, si algú em voldria convéncer que cal linxar als negres pels carrers, abans hauria de convéncer-me de la falsedat de totes eixes altres opinions o creences que tinc en relació amb este tema, més generals i profundes, perquè el meu rebuig al linxament de les persones de color està estretament vinculat a elles.
El ser humà tendix a unir les seues opinions en una idea general de veure i entendre la vida, és veritat que uns amb més èxit que altres, que li permet tindre una coherència en el que fa i pensa, per a poder conviure amb una certa harmonia. Un ordinador, per ser una simple maquina, pot utilitzar un dada que se li haja introduït aïlladament, sense cap relació amb els seus altres continguts, però el ser humà no. Si es tracta d'un comunista o un socialista tindrà una visió del món que inclou la creença en el materialisme dialèctic, per exemple, si es tracta d'un cristià, eixa visió del món serà la cristiana, que inclou la fe en Jesucrist o la creença en Déu.
Al final, crec que cal considerar tota esta qüestió en relació amb la Veritat amb majúscules. Algunes vegades, en alguna conversació, em solen dir que em crec amb la possessió de la Veritat absoluta i la meua  reacció varia entre riure o pensar que el meu interlocutor s'ha tornat boig. Jo, com tots els hòmens, al màxim que puc aspirar és a conéixer-la i a seguir-la. Els hòmens estem cridats a ser servidors de la Veritat i no els seus amos. I, molt més com a cristià, perquè un cristià defén que Déu és la Veritat, per tant, preguntar a un cristià si posseïx la Veritat absoluta és com preguntar-li si posseïx a Déu, una cosa tan evidentment absurda que a un el deixa sense paraules.
Crec que si en alguna cosa ens diferenciem els cristians dels altres, no és a creure'ns amos de la Veritat. Al contrari, ens diferenciem a ser especialment conscients que no podem ser més que els seus seguidors.

Feliç Dia.

Sábado 28 de septiembre de 2019.

"Una cosa muerta puede ir con la corriente, pero sólo un ser vivo puede ir en su contra." (G. K. Chesterton).

Buenos Días, amanecerá a las 07:54 horas, y el sol nos acompañara hasta las 19:48 en el día en el que celebramos a san Wenceslao. La temperatura a estas horas en mi balcón todavía no baja de los 20 grados, pero cada día que pasa esta más cerca, hoy 22 grados. Bajar de los 20 grados es el límite en el que empiezo a adivinar el otoño.
Ya se que muchas veces dejo los temas a medias, pero es que en unas pocas líneas no alcanzo a hacerlo mejor, tal vez los que escriben con más talento explicarían mejor las cosas y con menos palabras. Digo esto por que he comprobado que ayer me deje alguna explicación por hacer, y todo se quedo muy confuso. Por eso voy a poner otro ejemplo, que sin duda, seguro que también se quedara corto.
Decía ayer, que las opiniones sobre temas concretos no son algo aislado sino que están vinculadas a otras opiniones, experiencias, conocimientos y suposiciones de todo tipo, y que, no es algo raro que así suceda, o no debería serlo, sino que, simplemente es algo humano. 
Por ejemplo; si alguien me dijese, que a los negros hay que lincharlos por las calles, yo, no perdería ni un momento en considerar si mi interlocutor tiene razón o no. ¿Por qué? ¿Es que yo soy un intolerante y un dogmático, cerrado a que otros tengan o puedan tener razón? No, es algo mucho más sencillo: mí opinión de que es inaceptable linchar a las personas simplemente por ser negras no existe en solitario. Está ligada a mi acertada creencia de que también los que tienen la piel negra son seres humanos. Y a mi igualmente acertada y profunda creencia de que los seres humanos tienen ciertos derechos y de que el Estado debe custodiar esos derechos. Y esto último está vinculado a mi idea fundamental de que el Estado debe estar al servicio de las personas y no a la inversa, etc.
Es decir, si alguien me quisiera convencer de que hay que linchar a los negros por las calles, antes tendría que convencerme de la falsedad de todas esas otras opiniones o creencias que tengo en relación con este tema, más generales y profundas, porque mi rechazo al linchamiento de las personas de color está estrechamente vinculado a ellas.
El ser humano tiende a unir sus opiniones en una idea general de ver y entender la vida, es verdad que unos con más éxito que otros, que le permite tener una coherencia en lo que hace y piensa, para poder convivir con una cierta armonía. Un ordenador, por ser una simple maquina, puede utilizar un dato que se le haya introducido aisladamente, sin ninguna relación con sus otros contenidos, pero el ser humano no. Si se trata de un comunista o un socialista tendrá una visión del mundo que incluye la creencia en el materialismo dialéctico, por ejemplo, si se trata de un cristiano, esa visión del mundo será la cristiana, que incluye la fe en Jesucristo o la creencia en Dios.
Al final, creo que hay que considerar toda esta cuestión en relación con la Verdad con mayúsculas. Algunas veces, en alguna conversación, me suelen decir que me creo con la posesión de la Verdad absoluta y me reacción varia entre reírme o pensar que mi interlocutor se ha vuelto loco. Yo, como todos los hombres, a lo más que puedo aspirar es a conocerla y a seguirla. Los hombres estamos llamados a ser servidores de la Verdad y no sus dueños. Y, mucho más como cristiano, pues un cristiano defiende que Dios es la Verdad, por lo tanto, preguntar a un cristiano si posee la Verdad absoluta es como preguntarle si posee a Dios, algo tan evidentemente absurdo que a uno le deja sin palabras.
Creo que si en algo nos diferenciamos los cristianos de los demás, no es en creernos dueños de la Verdad. Al contrario, nos diferenciamos en ser especialmente conscientes de que no podemos ser más que sus seguidores.

Feliz Día.

viernes, 27 de septiembre de 2019

Viernes 27 de septiembre de 2019.

"Una cosa muerta puede ir con la corriente, pero sólo un ser vivo puede ir en su contra." (G. K. Chesterton). 

Hoy vamos a tener sol desde las 07:53 horas hasta las 19:50 horas, y casi, la seguridad de que vamos a poder celebrar con buen tiempo a  San Vicente de Paúl, en su día.
Viendo como se esta preparando la campaña electoral y los acontecimientos, más que interesantes, que nos prepara octubre, he recordado esos versos de Antonio Machado que nos vienen a decir: “¿Tu verdad? No, la Verdad, y ven conmigo a buscarla. La tuya, guárdatela”.
Todos ya sabemos lo complicado que resulta tratar este tema, sabemos muy bien que todas las verdades son absolutas, en el sentido de que no significa nada hablar de verdades relativas. Veamos, decir ahora que una verdad es relativa es igual que decir que mi coche es relativo. No veo claro que se quiere decir con una verdad relativa, si es que realmente se está intentando decir algo. La verdad no es otra cosa que la realidad de las cosas. Si mi coche realmente tiene cuatro ruedas, es verdad que mi coche tiene cuatro ruedas. Esa verdad sobre mi coche no es relativa a nada. Simplemente es.
He querido aclarar un poco lo anterior para decir a continuación que lo que sí es exclusivamente relativo es una opinión, es decir lo que yo opino sobre algo. Esta claro, una opinión es siempre la opinión de alguien, en caso contrario deja de ser una opinión. No existe mi verdad ni tu verdad, pero si mi opinión y tu opinión.
Si no tenemos claro lo anterior, si no creemos en que existe una verdad es muy complicado llegar a acuerdos de cualquier tipo. En toda discusión, investigación o experimentación se intenta conocer la verdad. Y no sólo a conocerla, sino a conocerla con la mayor certeza posible. Por lo tanto, intentar discutir desconfiando de la certeza de las cosas es como jugar al fútbol haciendo todo lo posible por que el balón no llegue a la portería contraria. Para eso, sería mejor no perder el tiempo en discutir o no molestarse en correr detrás del balón, según el caso.
En algunas de mis conversaciones se me suele criticar que, en algunos temas, me niego a considerar una cuestión aisladamente y me empeño en trasladarla a otras cuestiones más profundas. Por ejemplo, si alguien me pregunta por mi oposición al aborto, es fácil que, junto con argumentos puramente racionales, de otros unidos a mi fe y le hable de la santidad de la vida, de la voluntad de Dios, del deber de amar a los pequeños e indefensos, de la enseñanza de la Iglesia, de la vocación a la Vida eterna, etc. Esto puede resultar frustrante para alguien que discuta conmigo, porque para convencerme de que el aborto es bueno no sólo tendría que darme directamente argumentos a favor del mismo, sino también sería necesario que me convenciera de que la Iglesia se equivoca, de que Dios no existe, de que la vida se acaba con la muerte, etc.
Esta crítica que se me suele hacer no deja de ser curiosa, porque, en principio, el conocimiento racional y, especialmente, un conocimiento que intente ser meramente racional se basa en el encadenamiento de verdades. Y, especialmente, en el encadenamiento de verdades desde las más concretas y superficiales hasta las más generales y profundas. Ese encadenamiento es lo que se llama lógica o razón y es la esencia del conocimiento racional.
Muchas de las controversias que nos encontramos todos los días no llegan a ninguna conclusión porque no se quiere buscar la verdad, nos conformamos con defender nuestra opinión concreta sin querer saber nada más.

Feliz Día.

martes, 24 de septiembre de 2019

Dimarts 24 de setembre del 2019.

"Una cosa morta pot anar amb la corrent, però només un ser viu pot anar en contra seua." (G. K. Chesterton).

Hui que celebrem a la Mare de Déu de la Mercé el sol ha eixit a les 07:50 hores i ens enllumenarà fins a les 19:55 hores.
L'altre dia, crec recordar, que ja fea referència a l'influx que té sobre nosaltres el poder de la publicitat i la seua força en tots els mitjans de comunicació, i de la importància que té el que analitzem tot el que ens mostra. A hora bé, no és fàcil, doncs no podem quedar desconnectats de tot el que la nostra societat genera. Hem de saber que hi ha una moda, “el que esta de moda”, que no podem oblidar.
Cal prendre seriosament eixe fenomen de “el que esta de moda”, perquè renunciar a una cosa determinada pot arribar a ser un "problema existencial" per a molts de nosaltres. Pot ser un problema greu, no sols perquè ens agrada eixe objecte, sinó perquè la pressió de les persones que ens rodeja i de l'ambient en què ens movem pot ser molt fort. En alguns ambients és molt important, una persona que no té roba d'una determinada marca, o que no ha vist una determinada pàgina web, o una sèrie no compta res. És dur quedar-se al marge!
Generalment eixos valors que ens transmet “el que esta de moda” s'oposen a la nostra tradició i, a vegades, signifiquen un canvi radical de l'actitud que tenim davant de la vida. Fixem-nos en el futbol que, en alguns ambients, ha adquirit trets d'una nova religió moderna. Ahir en la Gala dels premis The Best del futbol s'intentava combatre per tots els mitjans eixos defectes i mostrar al món que este esport lluita contra el racisme i la intolerància dels aficionats radicals.
Què podem fer? Seria absurd deixar de veure futbol per eixos problemes,  de la mateixa manera seria poc realista intentar apartar-nos de totes les escenes violentes que es generen o ignorar tots els articles de consum propis d'una moda. Podria emportar-nos a tensions molt grans, a conflictes insuportables.
Vivim en una civilització pluralista. El que intentem viure en la nostra família moltes vegades no coincidix amb el que se sent fora, en els carrers i en altres cases. Tots els esforços que vagen encaminats a aconseguir viure segons les nostres creences morals, són molt importants i dignes d'elogi. Però cal tindre en compte que els desafiaments amb què ens hem d'enfrontar hui en dia són majors que abans. No sols hem d'estar ben formats i educats, sinó que esta formació ens puga servir per a orientar-nos després en una societat pluralista i que ens ajude a viure en pau amb altres persones que tenen plantejaments completament distints, sense escandalitzar-nos ni afonar-nos.
En definitiva, hem d'intentar tindre una bona formació i molta fortalesa. Segurament quan eixim del nostre entorn, quan passegem pel carrer, quan anem al supermercat ens trobarem amb ambients completament diferents del el nostre. No és possible crear un microclima en què tots visquem tranquils. No és possible refugiar-se en una torre de marfil. Encara que algú voldria fer-ho, hui en dia no és possible. Açò seria una falta de realisme, més que apartar-se de la societat pluralista convé aprendre i a ensenyar a orientar-se en ella i a ser feliços en ella. Només el que vol este món pot canviar-lo.

Feliç Dia.

Martes 24 de septiembre de 2019.

"Una cosa muerta puede ir con la corriente, pero sólo un ser vivo puede ir en su contra." (G. K. Chesterton). 

Hoy que celebramos a Nuestra Señora de la Merced el sol ha salido a las 07:50 horas y nos alumbrará hasta las 19:55 horas.
El otro día, creo recordar, que ya hacia referencia al influjo que tiene sobre nosotros el poder de la publicidad y su fuerza en todos los medios de comunicación, y de la importancia que tiene el que analicemos todo lo que nos muestra. A hora bien, no es fácil, pues no podemos quedar desconectados de todo lo que nuestra sociedad genera. Tenemos que saber que existe una moda, “lo que esta de moda”, que no podemos olvidar.
Hay que tomar en serio ese fenómeno de “lo que esta de moda”, pues renunciar a una cosa determinada puede llegar a ser un "problema existencial" para muchos de nosotros. Puede ser un problema grave, no sólo porque nos gusta ese objeto, sino porque la presión de las personas que nos rodea y del ambiente en que nos movemos puede ser muy fuerte. En algunos ambientes es muy importante, una persona que no tiene ropa de una determinada marca, o que no ha visto una determinada página web, o una serie no cuenta nada. ¡Es duro quedarse al margen!
Por lo general esos valores que nos trasmite “lo que esta de moda” se oponen a nuestra tradición y, a veces, significan un cambio radical de la actitud que tenemos ante la vida. Fijémonos en el fútbol que, en algunos ambientes, ha adquirido rasgos de una nueva religión moderna. Ayer en la Gala de los premios The Best del fútbol se intentaba combatir por todos los medios esos defectos y mostrar al mundo que este deporte lucha contra el racismo y la intolerancia de los aficionados radicales.
¿Qué podemos hacer? Sería absurdo dejar de ver futbol por esos problemas,  de igual manera sería poco realista intentar apartarnos de todas las escenas violentas que se generan o ignorar todos los artículos de consumo propios de una moda. Podría llevarnos a tensiones muy grandes, a conflictos insoportables.
Vivimos en una civilización pluralista. Lo que intentamos vivir en nuestra familia muchas veces no coincide con lo que se oye fuera, en las calles y en otras casas. Todos los esfuerzos que vayan encaminados a conseguir vivir según nuestras creencias morales, son muy importantes y dignos de elogio. Pero hay que tener en cuenta que los desafíos con los que nos tenemos que enfrentar hoy en día son mayores que antes. No sólo tenemos que estar bien formados y educados, sino que esta formación nos pueda servir para orientarnos luego en una sociedad pluralista y que nos ayude a vivir en paz con otras personas que tienen planteamientos completamente distintos, sin escandalizarnos ni hundirnos.
En definitiva, tenemos que intentar tener una buena formación y mucha fortaleza. Seguramente cuando salimos de nuestro entorno, cuando paseamos por la calle, cuando vamos al supermercado nos encontraremos con ambientes completamente distintos al nuestro. No es posible crear un micro-clima en el que todos vivamos tranquilos. No es posible refugiarse en una torre de marfil. Aunque alguien quisiera hacerlo, hoy en día no es posible. Esto sería una falta de realismo, más que apartarse de la sociedad pluralista conviene aprender y a enseñar a orientarse en ella y a ser felices en ella. ¡Sólo el que quiere este mundo puede cambiarlo.

Feliz Día.