domingo, 9 de junio de 2024

Día 12. 8 de junio de 2024. Latour-de-France --- Bizanet.

     “Dicen que los viajes ensanchan las ideas, pero para esto hay que tener ideas”. (G. K. Chesterton)


Día 11. 7 de junio de 2024.

Latour-de-France --- Bizanet.

Distancia: 66,14 km.

Media: 14,50 km/h.

Desnivel positivo: 503 m.

Por poco, pero he superado los 500 metros de desnivel positivo, o sea, otra etapa de media montaña, supongo que voy a tener que esperar algunos días para subir más alto. Aunque a veces te llevas una sorpresa al acumular muchos repechos, que pueden ser cortos pero como hay tantos, van sumando.

Mañana es día de elecciones, y aunque no voy a votar, esta mañana mientras pedaleaba me preguntaba: ¿Por qué debería de estar interesado en estas elecciones? La respuesta no ha sido fácil encontrarla, me ha costado bastante. Es verdad que hubiera podido responderme con una manera en que me definirá como un “buen demócrata”, pero me he liado un  poco.

Veamos, tengo la impresión que poca gente se ha preocupado por saber quién se presenta, qué promete y qué se va ha decidir mañana. No se han preocupado, ¿Y por qué tenían que hacerlo? Los que están rodeados por europeístas les habrán dicho la gran historia que tiene Europa y lo bueno que es la unión para evitar conflictos armados. Si por el contrario, sus conocidos son escépticos les habrán oído decir de la Europa de los burócratas, de la Europa de los mercaderes, de esa Europa que ha olvidado sus raíces. Todo eso son historias viejas y análisis que no conmueven hoy a la gente. Y es que cuando se habla de ese pasado glorioso, de esas raíces, se habla de algo que ya no existe, esas raíces hace tiempo que se secaron.

Estamos inmersos en una dinámica personalista, los que se asustan del cambio climático votarán a los partidos verdes; los que estas preocupados por los migrantes buscarán un partido soberanista; los funcionarios se inclinarán por aquellos que prometen no reducir el gasto social; los comerciantes a los que favorezcan el libre mercado; los jubilados a los que garanticen sus pensiones; los de izquierdas a los que den derechos a las minorías. O sea, cada uno intentara defender con su voto lo que se considere útil para protege su grupo.

Lo que sucede cuando decidimos el voto de esta manera es que disfrazamos nuestros motivos con los de el resto de la sociedad. Nos escudamos en esos ideales para conseguir el bien general olvidándonos del bien común. Y, el bien general no se suele corresponder con el bien común. Se suele pensar que el bien general es que busca el partido al que yo voto. Sin embargo el bien común no es eso. El bien común es utilizar todo lo necesario para conseguir que el bien de todos redunde en bien para todos.

El problema es que muchos personas que se sienten demócratas han caído en la tentación de mantener como guía para la convivencia el manera de concebir el hombre y el mundo desde su propio punto de vista. La intención ya no es defender una idea sino aspirar a alcanzar una cuota de poder para desde allí defender y propagar un sistema de ideas y valores que son los mismos por los que elegimos el voto.

Y así desaparece el interés y la esperanza es unas elecciones pues vemos solo un proyecto abstracto con el que no me une casi nada.

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sábado, 8 de junio de 2024

Día 11. 7 de junio de 2024. Capmany --- Latour-de-France.

     “Dicen que los viajes ensanchan las ideas, pero para esto hay que tener ideas”. (G. K. Chesterton)



Día 11. 7 de junio de 2024.

Capmany --- Latour-de-France.

Distancia: 66,65 km.

Media: 13,61 km/h.

Desnivel positivo: 630 m.

Tercer día seguido por encima de los 500 metros positivos, 630 metros para ser exactos y el más alto, de momento, acompañado como no podía ser de otra manera con la media más baja, 13,61 km/h, a costado superar los 13 km/h pero lo he conseguido y además ha sido interesante, pues solo después del descenso del coll de la Dona he podido relajarme.

He vuelto a Francia, y después de Le Boulou todo ha sido nuevo, todo por esas carreteras comarcales francesas que son iguales a los caminos rurales españoles y que estamos acostumbrados a ver en el Le Tour.

Cuando vas en bicicleta por estas carreteras tan solitarias y durante tantas horas, sin otra cosa que hacer que admirar todo lo que te rodea, sin darte cuenta aparecen pensamientos y sentimientos sin que los hayas llamado, han llegado sin mi consentimiento, y lo más curioso de todo es que a veces no soy consciente de ello. No aparecen porque les haya llamado y tampoco quieren irse aunque les diga que se retiren. Simplemente aparecen sin pedirme permiso.

Lo normal es que los acepte, a veces sin avergonzarme de ellos, y que los examine para conocerlos y así poder tomar después alguna determinación sobre qué hacer con ellos. Cuando eres capaz de conocer tu mundo interior adquieres un conocimiento mayor de tus capacidades y limitaciones. Y, cuando esto ocurre, se logra una destreza para saber qué elegir y cómo proceder en un determinado momento.

Lo qué suele ocurrir en muchas personas, es qué tienen miedo a conocer su mundo interior y es por ello que no llegan a ser libres interiormente para elegir bien. Se vive y se actúa siguiendo unos sentimientos que no se conocen, por unos pensamientos que no se examinan y por lo tanto están a merced de un mundo interior desconocido que aunque parece mentira les domina.

Hay que conocerse. Se tiene que comenzar por aceptar lo que estás sintiendo y buscar esa palabra que explique lo que estás experimentando, una vez encontrada ya no queda nada más que averiguar hacia donde me conduce. Pero para que todo esto suceda, se tienen que aceptar esos pensamientos y sentimientos que aparecen sin avisar y así poderlos analizar.

Son esas famosas conversaciones con “uno mismo” las que te ayudan a no actuar por impulsos, las que te ayudan a no elegir y proceder mal. Hay que conocer nuestros propios sentimientos y pensamientos sin negarlos o reprimirlos, pues somos interiormente libres para elegir y proceder bien.

  La paz interior que deseamos y la plenitud que añoramos, comienzan cuando tomamos en serio nuestro mundo interior y vigilamos como se comportan nuestros sentidos.

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viernes, 7 de junio de 2024

Día 10. 6 de junio de 2024. Gerona --- Capmany.

     “Dicen que los viajes ensanchan las ideas, pero para esto hay que tener ideas”. (G. K. Chesterton)

Día 10. 6 de junio de 2024.

Gerona --- Capmany.

Distancia: 55,07 km.

Media: 14, 19km/h.

Desnivel positivo: 531 m.

Dos días seguidos por encima de los 500 metros positivos, esto empieza a ponerse interesante, veremos que sucede mañana cuando tenga que cruzar los Pirineos para entrar en Francia. Mientras se mantenga este desnivel positivo creo que no voy a tener problemas.

Hasta el día de hoy, se puede decir que estoy repitiendo el mismo camino de hace dos años, a partir de mañana, en Francia, voy a realizar bastantes variaciones, aunque siempre manteniendo rumbo norte. No será hasta que llegue al Ródano cuando vuelva a repetir algunas etapas, pero eso ya llegará, si es que llega.

Alguno puede estar pensando que para vivir aventuras hay que irse de viaje a algún lugar pintoresco o apuntarse a algún deporte de cierto riesgo, pero eso no es así, si se piensa de esta manera es que no se ha entendido nada.

Veamos, las aventuras, las verdaderas aventuras son las que se nos presentan cada día, la gran aventura es la que sucede en la monotonía del día a día: la aventura de haber nacido, de tener la oportunidad de ir creciendo, de desarrollar nuestras aptitudes, de vivir… Si lo que estamos esperando es que una aventura venga a sacarnos de nuestra rutina diaria, entonces no estamos tocando la tecla adecuada.

Las aventuras ocurren todos los días. Cada día es una aventura, no hace falta irse a ningún lugar, lo que nos sucede, lo que le sucede a nuestra sociedad es el progresivo empequeñecimiento de los ideales.

Una cosa que me impresiona cada día es ver como se esta tentando a los jóvenes a ser mediocres. Recuerdo, que antes se nos tentaba con la revolución, ahora se les guía hacia la siesta y a sobrevivir, como si ya no existirá ningún lobo esperando a Caperucita para comérsela, sino simplemente para atontarla y domesticarla.

Por eso me duele esta sociedad, pues a mí me encanta entender la vida como una apasionante aventura. Creo que me conservaré joven mientras siga creyéndolo. Me apasiona entender la vida como un reto que debo superar, como un riesgo que debo correr y en el que tengo que vivir intensamente para realizar cada uno de sus minutos. Pienso que la juventud es seguir teniendo largos los sueños y despierto el coraje, alta la esperanza y ser indomable ante el dolor. No me gusta la idea de dejarme llevar por las horas muertas y estoy decidido a seguir vivo hasta el último minuto que me den en el mundo.

Hubo épocas en que los hombres soñaban ser buenas personas, ser santos, cruzar continentes, multiplicar la fraternidad o, al menos, transmitir diaria y humildemente un poco de alegría. ¿Y ahora vamos a rebajarnos a una clase de Humanidad cuyas meta consiste en “realizarse” teniendo un coche o teniendo una determinada marca de móvil?

En fin, una sociedad en la que los adultos fuésemos aburridos sería ya una tragedia, pero si lo jóvenes están hastiados o inteligentemente atontados sería la ruina total.

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jueves, 6 de junio de 2024

Día 9. 5 de junio de 2024. Canet de Mar --- Gerona.

     “Dicen que los viajes ensanchan las ideas, pero para esto hay que tener ideas”. (G. K. Chesterton)



Día 9. 5 de junio de 2024.

Canet de Mar --- Gerona.

Distancia: 60,71 km.

Media: 14,51 km/h.

Desnivel positivo: 553 m.

Casi sin darme cuenta he superado los 500 metros de desnivel positivo, lo que denomino ya una jornada de media montaña, si bien he visto las subidas no pensaba haber alcanzado los 500 metros, ya que la primera parte del día a sido por la costa del Maresme. No esperaba superar los 500 metros hasta la llegada a los Pirineos que por cierto será mañana.

Por cierto, interesante la ciudad de Gerona, me atrevo a aconsejar su visita, ya la había visitado hace dos años de camino al Nordkapp, pero un rápido paseo por su casco viejo ha vuelto a valer la pena.

Cuando me pongo a escribir estos comentarios intento mostrar mi opinión, que entren bien y que se puedan entender como algo propio. En el fondo, lo que intento mostrar es lo interesante que puede resultar un viaje en bicicleta y mostrar una mirada algo diferente sobre ciertas cuestiones.

Sin embargo, aquí puede surgir un pequeño inconveniente. Si yo fuese capaz de mostrar tan atractivo este ciclo-viaje o que esas visiones de la vida fuesen incontestables, que convenciesen a todos, estaría mostrando un viaje y una vida a mi medida y que, por tanto, no dejaría hueco para otras formas.

En el fondo, existe esa tentación de pensar que mi modo de viajar y de entender la vida es tan bueno y tan particular, que acaba siendo excluyente, apartando todos las demás y haciendo mi visión la única que vale.

La variedad de personas, espiritualidades, sensibilidades, carismas, etc. que hay en nuestra sociedad es un hecho notable. Pero la verdad es que no siempre se vive como una cosa buena, y es fácil escuchar a personas que comparan sus ideas con la de otras personas. Como es lógico, siempre para decir que la suya “es la única vale”.

Creo que esta es una tensión que todos vivimos y que en mi caso no estoy exento de no saber situarme adecuadamente. Es el hecho de proponer unas cosas porque para mi son las mejores, sin que se convierta en presentarlas como “el único modo adecuado” de viajar y de vivir.

Por un lado, tengo que decir que siempre es mucho más lo que me une a otros ciclo-viajeros, que lo me diferencia. Y por otro, creo que hay intentar tener una mirada clara y compresiva sobre aquellos temas que, en otros, me generan más incomodidad. La vida está llena de dudas, de lo contrario no sería vida, y necesitamos algunas pocas seguridades para saber lidiarla, y sobre las que construir nuestras ideas. El gran peligro es acabar convirtiendo aquello que nos gusta en un absoluto.

La vida, al fin y al cabo, no es teoría, no es apunte, o palabras huecas. La vida no es una colección de referencias carente de carne, vida y sangre. La vida, y también un viaje es, sentir, vibrar, caer y levantarse, es ir construyendo algo, aprendiendo a través de los aciertos y los errores, es, arriesgar, ir escribiendo en el tiempo y en otras vidas una historia única....

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miércoles, 5 de junio de 2024

Día 8. 4 de junio de 2024. Gavá ---Canet de Mar.

     “Dicen que los viajes ensanchan las ideas, pero para esto hay que tener ideas”. (G. K. Chesterton)

Día 8. 4 de junio de 2024.

Gavá ---Canet de Mar.

Distancia: 66,55 km.

Media: 15,86 km/h.

Desnivel positivo: 238 m.

Cruzar una ciudad en bicicleta siempre es complicado, y si se trata de una gran ciudad como Barcelona mucho más, no quiero decir que sea peligroso ya que siempre circulas por carriles bicis, sino por lo pesado que resulta para los que no estamos acostumbrados a tantos semáforos, no es posible realizar 400 metros seguidos sin parar por algún motivo.

Tanto parar y arrancar resulta muy agotador al ir cargado. La bicicleta cargada no presenta demasiados problemas para circular con ella, pero parar y arrancar, parar y arrancar tantas veces seguidas termina por castigar la pierna de apoyo que utilizamos al parar y la pierna con la que damos la primera pedalada.

Se trata de un ejercicio nada cómodo, pues la energía que vas utilizando en cada arrancada no se corresponde con un avance proporcional, y basta un poco de cuesta arriba para que las rodillas empiecen a quejarse. Desde luego la sensación de estar vivo se tiene en cada semáforo y en cada paso de peatones.

Pero poco a poco vas avanzando y cuando ya la paciencia empieza a quejarse te das cuenta que te encuentras en Badalona, que Barcelona hace kilómetros que ha quedado atrás, no sabes donde, ni cuando, pero ya has superado la gran ciudad y sin embargo, los semáforos y los pasos de peatones continúan uno detrás de otro acompañándome, solo cuando la vía del tren me separa del mar, se que lo más difícil ya ha pasado a pesar de que no ha sido difícil.

Hoy es uno de esos días en los que no esperas nada bueno, solo que pase, es un tramite que hay que cumplir y hay que hacerlo lo mejor posible. Sin embargo, debe ser por la edad, me he dado cuenta de que no hay día de estos que no termine y que todo vuelve a funcionar otra vez. Es cuestión de paciencia, de aprender a vivir estos momentos.

Estos días que parecen de tramite tienen sus tiempos. Ni terminan pronto ni tarde. Pasan a su ritmo y hay que ir cogiendo su paso pues siempre van a tener la última palabra.

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martes, 4 de junio de 2024

Día 7. 3 de junio de 2024. Comarruga --- Gavá.

     “Dicen que los viajes ensanchan las ideas, pero para esto hay que tener ideas”. (G. K. Chesterton)


Día 7. 3 de junio de 2024.

Comarruga --- Gavá.

Distancia: 52,03 km.

Media: 14,46 km/h.

Desnivel positivo: 355 m.

Con esta es la tercera vez que llego en bicicleta a Barcelona, y de como se puede disfrutar y a la vez disgustar la misma experiencia es algo que he experimentado las tres veces en la carretera de la costa del Garraf.

Me gusta lo que tengo a mi derecha pero me desagrada con la misma intensidad lo que tengo a mi izquierda, me gusta el Mediterráneo a mi derecha y odio el trafico que en todo momento tengo a mi izquierda.  La relación amor – odio en esta carretera me ha impresionando en cada ocasión.

Por cierto, también se suele llamar a esta carretera las Cuestas del Garraf, pues subidas hay, que es al final lo que nos da esas vistas impresionantes sobre el mar. De todas maneras es un placer recorrerla en bicicleta y más en esta ocasión ya que tal vez este mejor físicamente y la he podido disfrutar más. Mi relación de amor-odio con esta carretera se sigue manteniendo con los años.

Ahora, escribiendo esto me viene a la mente otro de los acontecimientos donde el odio esta muy presente y existe una ausencia casi dramática de amor. Lo recuerdo también por esa expresión de: «All Eyes on Rafah», que estoy viendo continuamente en las redes.

Supongo que ya sabréis que es una frase que se ha hecho viral para denunciar la última masacre cometida por el ejército de Israel sobre la población palestina. Todos somos conscientes de que esta tragedia nace en el contexto de una operación bélica del Estado hebreo sobre la franja de Gaza y Cisjordania, como reacción a un ataque del grupo terrorista Hamas en territorio israelí. También sabemos sobradamente que el conflicto entre Israel y Palestina tiene una larga historia de muertes, asesinatos, venganza, y terror que dura demasiado.

No voy a entrar en las causas históricas y políticas de esta guerra, que además se sitúa en un territorio que es considerado como sagrado para las tres grandes religiones monoteístas, sin embargo sí que quisiera decir lo que pienso sobre la raíz más profunda de toda guerra, y en especial de esta: el odio. Podríamos decir que una guerra es un enfrentamiento violento y armado entre grupos que se consideran enemigos. Pero cuando el odio habita en el corazón de las personas sus conciencias quedan nubladas y su voz es silenciada.

Ahora es momento de preguntarse si estamos en un momento donde el odio no nos deja ver lo más básico que nos dice nuestra conciencia, que no es otra cosa que el famoso: “No matarás”. Un mandamiento que a pesar de ser antiguo deberíamos de recordar constantemente y hoy más que nunca exigir acompañado de ese otro de: “Amarás al prójimo como a ti mismo”.

Hoy el amor no tiene mucho valor en la política, y causa miedo la falta de escrúpulos de algunos políticos españoles que están utilizando esta guerra para sacar rédito electoral. Espero que las personas más normales tengamos nuestros ojos puestos en Rafah y que no veamos más motivos para la venganza y el odio, sino una ocasión para fomentar la misericordia, que no lo olvidemos es la forma cristiana del amor, el amor por todas las víctimas inocentes del odio, sean del grupo que sean.  

Sólo si conseguimos ese cambio en la forma de ver el conflicto se podrá crear un camino que nos lleva a la paz.

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lunes, 3 de junio de 2024

Día 6. 2 de junio de 2024. Miami Platja --- Comarruga.

     “El hombre que tiene el valor de confesar que se ha equivocado tiene que afrontar el odio más feroz: el odio de los que creían que estaba en lo cierto” (G. K. Chesterton)


Día 6. 2 de junio de 2024.

Miami Platja --- Comarruga.

Distancia: 63,60 km.

Media: 14,87 km/h.

Desnivel positivo: 319 m.

Los que me siguieron cuando “subí” al Nordkapp se habrán dado cuenta de que estoy repitiendo las etapas, y estarán en lo cierto, solo estoy cambiando algunas partes de los recorridos para ver cosas nuevas, aunque tengo que decir que si siguiera el mismo recorrido, en dos años hay tantos cambios que parece todo nuevo.  

En estos primeros días y hasta que salga de España, mi intención es repetir las etapas, después si que van ha existir bastantes cambios, espero.

Seguir el mismo recorrido es una cuestión de recorrer los primeros días más tranquilo y así poder ir cogiendo confianza en el viaje, casi todo lo que veo y por donde estoy pasando ya lo conozco, lo que me hace ir más relajado.

Muchas veces tener confianza y confiar en las personas es muy importantes, no solo en un viaje sino también para nuestra sociedad. Estoy seguro que en una sociedad la confianza es esencial para que funcione bien. Sin embargo, para que esto sea posible nuestra sociedad tiene que tener una sólida identidad, una identidad abierta. Debajo de nuestra forma de pensar y de ver la vida hay una fuerza profunda eminentemente decisiva, se trata de una fuerza que se ha hecho con símbolos, con actitudes e interpretaciones de nuestra existencia a través de los siglos.

Los hombres nos interpretamos a nosotros mismos y ese interpretación cambia con el tiempo. Es verdad que cambia, pero lo hace en periodos de tiempo largos, mucho más largos que los cortos ciclos de una moda o de una idea política. Por eso no podemos comprender lo que esta sucediendo en Tierra Santa sin entender lo que sucedió hace más de cien años en el final del Imperio Otomano. Pero, lo mismo sucede en nuestra querida Europa con la guerra de Ucrania, para comprenderla hay que recordar y entender los efectos que tuvo tras la I Guerra Mundial la disolución de los grandes imperios europeos.

Por eso, en algunas ocasiones tenemos la sensación de haber retrocedido cien años y empezamos a ver las consecuencias de haber tomado decisiones basándonos en modas que han resultado demasiado pasajeras.

Una sociedad inteligente es la que da prioridad a la cultura y cuando se tiene una mirada de larga duración en la toma de decisiones, una mirada que debe ir más allá de la moda actual, de la coyuntura, de lo inmediato, una mirada se sabe captar como será el futuro.

Una sociedad puede cambiar, pero necesita tiempo y cultura, tiempo y autoconciencia. Estas dos claves son necesarias. Por eso están condenadas al fracaso, y a menudo resultan ridículas, las pretensiones de inducir un cambio o de frenarlo apoyándose solo y fundamentalmente en el poder, en la fuerza de la organización, en la fuerza del estado-nación o de una cierta doctrina. El tiempo es cruel con las formas de poder puro y con las fórmulas doctrinales que tienen una falta de cultura, un déficit de vida. Es el mundo de la vida el que juzga y el que da forma al presente.

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domingo, 2 de junio de 2024

Día 5. 1 de junio de 2024. Playa de Alcanar – Miami Platja.

     “Dicen que los viajes ensanchan las ideas, pero para esto hay que tener ideas”. (G. K. Chesterton)


Día 5. 31 de mayo de 2024.

Playa de Alcanar – Miami Platja.

Distancia: 70, 43 km.

Media: 15,54 km/h.

Desnivel positivo: 461 m.

Si nos fijamos en el desnivel positivo de las etapas veremos que cada día es un poco más alto, ya estoy muy cerca de superar los 500 metros que es desnivel acumulado que considero ya una etapa de media montaña.

Una cosa que quisiera explicar un poco, es el tema de la velocidad media. Se trata de una cuestión a la que le doy mucha importancia, no tanto al resultado final sino más bien a la que me gusta mantener durante el recorrido para calcular la hora de llegada, y por tanto la hora de salida. He de decir que mi velocidad media base, o sea la que uso para realizar mis cálculos es de 13 km/h.

¿Qué quiero decir con esto? Que el 13 es el numero por el que divido los kilómetros para saber el tiempo que tardaré en recorrerlo. Cuando empiezo a pedalear mi objetivo es llegar a la media de 13 km/h lo antes posible, y eso quiere decir que “empujare” hasta alcanzarla. Después de más o menos una hora ya lo habré conseguido y, será a partir de entonces cuando dejo de “empujar” y me dejo llevar por la bicicleta, siempre que me mantenga en esa media.

¿Quiere eso decir que voy frenando? Pues no, la dejo libre, que sea ella la que elija, yo solo me encargo de mantenerla en marcha. De ahí que mis etapas sean más un paseo que otra cosa. Mientras en mi cuenta - kilómetros se encuentre la velocidad media por encima de 13 km/h el plato grande descansa. Mientras se mantenga esa media, las subidas, son subidas con el “molinillo” y haciendo el mínimo esfuerzo posible.

Me gusta la velocidad, sobre todo en las bajadas, aunque con las alforjas esa velocidad disminuye mucho, pero freno lo menos posible, lo que quiero decir es que una cosa es la velocidad en la que vamos en una etapa y otra muy distinta la prisa.

No tengo prisa, viajo tranquilo, eso si, si hay que salir temprano no tengo ningún problema, prefiero ir sin prisa que intentar ir lo más rápido posible. Veamos, la velocidad conlleva un riesgo, es verdad, pero el riesgo es afirmación, y por eso tiene algo de noble. En cambio, la prisa es siempre negativa, ya que nuestra una falta de confianza en nuestras previsiones.

Vivimos en un mundo donde siempre se va con prisas, no se quiere esperar. Se piensa que cualquier tipo de aplazamiento causa un desequilibro emocional e infelicidad.  

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sábado, 1 de junio de 2024

Día 4. 31 de mayo de 2024. Torrenostra – Playa de Alcanar..

“Dicen que los viajes ensanchan las ideas, pero para esto hay que tener ideas”. (G. K. Chesterton)



Día 4. 31 de mayo de 2024.

Torrenostra – Playa de Alcanar.

Distancia: 62,18 km.

Media: 16,11 km/h.

Desnivel positivo:305 m.

Anoche estuvo lloviendo durante varias horas, una serie de tormentas con un fuerte aparato eléctrico puso a prueba mi tienda y, tengo que decir que sin haberla montado a conciencia pues no me esperaba las tormentas, la tienda cumplió, ya veremos en climas más extremos como se comporta.

El material nuevo esta funcionando, es normal que funcione, es nuevo, lo que quiero decir es que cumple con la misión que debía cumplir.

La lluvia cuando es inesperada y por mucho que pueda beneficiar a la agricultura, cuando estas de viaje en bicicleta no suele ser por lo general agradable.

Todo parece indicar que a pesar de la fuerte lluvia de anoche la sequía va a seguir. Y sin contar con el caluroso verano que seguro nos espera y con algún que otro incendio forestal que no vamos a poder controlar como quisiéramos. A esto es lo que se suele llamar el lenguaje de los elementos, que no sólo nos alerta de las consecuencias bien sabidas del cambio climático, y que además nos recuerda que hay una parte de la vida que no controlamos y que cada uno de nosotros, tanto en lo personal como en lo colectivo, estamos a merced de factores que ni logramos ni sabemos ni podemos controlar. Es, visto de otro modo, otra buena cura de humildad para el hombre que cree saberlo todo.

Ahora me viene a la memoria dos aspectos que quizás no los tenemos en cuenta como se merecen. Las estadísticas son claras pero nos puede ayudar que el mal no va a durar eternamente. O sea, a veces pensamos que lo malo siempre seguirá siendo malo, e irá peor, y así de forma exponencial. Al futuro no le queda más remedio que ser bueno porque sencillamente no hemos sido creados para que todo en nuestra vida sea malo. Y el catastrofismo es un síntoma claro de cierta pobreza espiritual. La vida que se ha creado para nosotros nunca va a dejar de sorprendernos.

Y sobre todo, lo he dicho ya en alguna ocasión, que debemos aprender a vivir en la incertidumbre. Y es que nuestro mundo conformista y deseoso de seguridades patina de vez en cuando, pues ha  olvidado que debemos movernos en esta inseguridad constante, y es ahí donde nace nuestra fortaleza para afrontar la vida, no sólo cuando las cosas van bien y sentimos que la vida nos sonríe. Llueva o no llueva, haga mucho frio o haga demasiado calor, nunca vamos a ser abandonados.  

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viernes, 31 de mayo de 2024

Día 3. 30 de mayo de 2024. Moncofa - Torrenostra.

     “Dicen que los viajes ensanchan las ideas, pero para esto hay que tener ideas”. (G. K. Chesterton)



Día 3. 30 de mayo de 2024.

Moncofa - Torrenostra.

Distancia: 64,68 km.

Media: 16,31 km/h.

Desnivel positivo: 111 m.

Otro día sin ningún problema, se ha terminado el gas y sin tener que buscar, pues en el mismo itinerario, en una ferretería he comprado un recambio y a seguir camino.

A veces encontrar lo que buscas es complicado, en nuestro día a día tenemos localizados los lugares a los que acudir para adquirir la mayoría de los productos que necesitamos, sin embargo, cuando estas de viaje, adquirir algún producto puede resultar complicado.

Se trata de esos misterios que tiene un viaje, esas cosas que no dependen de nosotros, pues no todo se encuentra donde desearíamos. Siempre hay un algo desconocido que hace que un viaje y la vida tenga su propio encanto.

Si lo pensamos veremos que estamos en un mundo que ya ha sido dispuesto, y a nosotros nos toca descubrirlo. Cada uno de nosotros tiene una vida propia con la que le toca descubrir lo que su vida le va reclamando. Este encanto que trae el misterio de nuestra vida es algo que siempre estamos buscando porque nuestra vida, además de suceder en un lugar y un espacio ya dispuesto, también sucede en un tiempo que nos es limitado en el que nos enfrentamos a toda clase de situaciones abiertas que no entendemos, y en ese tiempo tenemos el trabajo de realizar nuestra vida.

Esto ha sido así hasta hace poco, nuestra sociedad ha dejado de lado muchas de esas sensaciones. Si lo normal debería de ser tener una actitud abierta a conocer lo insospechado, estar preparado para la aventura, ahora, el mundo moderno se dirige hacia todo lo que puede dominar y controlar, algo que le de confort y seguridad.

Confiar en ese misterio que ha dispuesto todo para que se descubra, ha sido reemplazado por una confianza ciega en la razón. Ahora no se quiere pensar en lo que se escapa de nuestras manos, ya no nos queremos abandonar ante nuestra insignificancia. Por eso cuando todo depende de nosotros se nos escapan la mayoría de las realidades que están por encima de nuestra razón.

En nuestra vida actual parece difícil encontrar ese misterio que nos hace ser cada vez mejores, por eso buscamos en los viajes algo parecido, y, es que, el hombre necesita ese misterio. Lo que tenemos que hacer es salir de nuestra comodidad, desafiar nuestra razón y nuestro afán de seguridad y comenzar a confiar, a confiar en Aquel que nos ayudará a averiguar lo que le da encanto al mundo y a nuestra vida.

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