lunes, 8 de julio de 2024

Día 38. 4 de julio de 2024. Saint-Etienne-de-Montluc --- Saint-Hilaire-de-Chalons.

     “<<Bueno es una experiencia>>, dice la gente para indicar que algo es irremediablemente desagradable”.  (G. K. Chesterton)

 Día 38. 4 de julio de 2024.

Saint-Etienne-de-Montluc --- Saint-Hilaire-de-Chalons.

Distancia: 30 km.

Media: 13,95 km/h.

Desnivel positivo: 165 m.

Esta mañana a la salida del camping los caminos de Mark y el mío se han separado. Han sido unos días de un viaje dentro de otro viaje. Un viaje diferente, no podíamos intercambiar muchas palabras pero nos entendíamos y he aprendido mucho, parece mentira pero repasando todo lo que hemos hecho juntos durante este tiempo he visto otra forma de planificar y ejecutar un viaje en bicicleta, en muchas cosas hemos coincidido pero en las pocas en las que nuestras visiones eran y son diferentes he encontrado cosas que puedo cambiar para mi próximo viaje.

No se trata de que mi próximo viaje sea perfecto, pero hay cosas que lo pueden mejorar, algunas cosas que llevo he visto que Mark las lleva no solo diferentes sino por diferente motivo. No son muchos los cambios lo que realizare pero al menos la compra de un GPS para navegar es la opción que tiene más posibilidades, ya veremos cuando llegue a casa.

Por muy humano que sea equivocarse, a nadie le gusta. Ante esto, yo veo dos maneras de actuar. Hay quien, aunque no le guste, acepta el error como una oportunidad para aprender y mejorar. En cambio, hay las que aceptar el error es una tarea muy dificultosa. Lejos de ser una oportunidad, el equivocarse representa una amenaza a su dignidad. Para estas personas no basta ser bueno, se tiene que ser perfecto. Y si bien en lo más íntimo de sus secretos aceptan que jamás serán perfectos, por lo menos intentan aparentarlo ante los demás. Este modo de proceder tiene un nombre, perfeccionismo, y somos muchos los que caminamos por su alrededor sin darnos cuenta.

En fin, gracias a Mark no se si mi próximo viaje será perfecto, bueno, estoy seguro que no lo llegará a ser, pero estoy seguro que llevaré más peso.

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Día 37. 3 de julio de 2024. Orée-d’Anjou --- Saint-Etienne-de-Montluc.

     “<<Bueno es una experiencia>>, dice la gente para indicar que algo es irremediablemente desagradable”.  (G. K. Chesterton)


 Día 37. 3 de julio de 2024.

Orée-d’Anjou --- Saint-Etienne-de-Montluc.

Distancia: 63,54 km.

Media: 14,35 km/h.

Desnivel positivo: 242 m.

No siempre las cosas salen como teníamos pensado, a veces es por una decisión mal tomada, sobre todo si es sobre la marcha pues tenemos que elegir rápidamente. Ir a buscar un supermercado fuera de la ruta que teníamos pensada se puede convertir en una sucesión de problemas que al final no eran necesarios pues al lado del camping hay un Carrefour.

Después todo son excusas, no son necesarias pero las busco, aunque no me las van a tener en cuenta nadie, bueno si, Mark, pero como el idioma es una barrera con una simple vale.

La cuestión es que como dice el dicho: “de buenas intenciones está el infierno lleno”. Y es verdad. ¿Cuántas veces he empezado una frase queriendo justificar algo que he hecho? Entonces se me llena la boca de “No, verás, es que…”, o “Si yo iba a…”, “yo quería…” y detrás vienen explicaciones, justificaciones, mil y un motivos que me sirven, tal vez, para descargar un poco la mala conciencia de haber actuado mal, de no haber hecho lo que me había propuesto o lo que otros esperaban de mi.

Las excusas lo mismo me sirven para justificar lo que he hecho o lo que he dejado sin hacer: que me estoy gastando más de lo que tenia presupuestado, que no he llamado a casa en un montón de días, que no cuidao bien a mis amigos...

Veamos, comprendedme. Las excusas a veces son reales. No siempre hago las cosas mal. Es verdad que hay ocasiones en que los buenos propósitos tropiezan con obstáculos, imprevistos y situaciones que impiden que uno haga todo aquello que se había propuesto. A veces, de verdad, tengo. Y la cuento. Y no hay más.

También puede ocurrir que yo sepa que tus excusas no son reales. Pero las veo como mentiras piadosas. No es el ideal, pero a veces...

El problema es cuando uno empieza a creerse sus propios cuentos. Porque, si me examino un poco, descubro que algunas excusas son tan solo ficciones que intento contar, a otros o a mí mismo, para justificarme. A veces me engaño, me convenzo, me miento a mí mismo para justificarme. Pero, si rasco un poco, reconozco que esas excusas son mentiras, conscientes o inconscientes. Son, tan solo, intentos de huir por una puerta falsa, un atajo o quedando bien.

Me voy enredando en justificaciones que me impiden ver el problema. E incluso puede ser que vaya enredando a otros, que quieren creerme. A veces la salida más sencilla es reconocer las cosas como son. Darme permiso para no ser tan cumplidor, o para equivocarme. Aceptar que algo no va como esperabas, o como debía haber sido. Pedir perdón si es necesario. Solo eso es fácil que me pueda permitir mirar con honestidad y aceptar lo que no puedo cambiar, pero también detectar lo que sí puedo, y a veces debo, intentar cambiar. Para no terminar poniendo excusas ante lo que tendría que ser innegociable en nuestra vida: el amor, la justicia o sea nuestros principios.

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domingo, 7 de julio de 2024

Día 36. 2 de julio de 2024. Loire-Authion --- Orée-d’Anjou.

     La prueba de la democracia no es si la gente vota o no, sino si la gente gobierna o no. Los votos pueden ser una forma de conseguir esto último o no”. G. K. Chesterton.


Día 36. 2 de julio de 2024.

Loire-Authion --- Orée-d’Anjou.

Distancia: 86,76 km.

Media: 14,83 km/h.

Desnivel positivo: 172 m.

Con tantas horas pedaleando es preciso que en algunos momentos, no tanto estos días pues tengo la compañía de Mark, utilicemos parte de ese tiempo para recordar, para hacer memoria. Y es que hacer memoria de lo que hemos vivido es necesario. Resulta triste que lleguemos a perder la memoria, que no reconozcamos a las personas, nombres y acontecimientos… Por lo tanto creo que es bonito de vez en cuando hacer un viaje al pasado, evocar y visitar lugares, momentos y épocas de nuestra vida.

Pero, existe una amenaza cuando lo hacemos, que es el de quedar atrapado por algunas de las vivencias de ese pasado. Ya sea por lo hermosos, o por los malos, que también los tenemos. Hay veces que nuestra memoria no para de llevarnos a un lugar donde se esconden todos esos momentos en los que tomamos malas decisiones o recibimos golpes que nos hicieron mucho daño, y entonces la queja, la congoja o el reproche se instala dentro de nosotros. A veces esa memoria nos lleva sin parar a aquellas vivencias que nos marcaron y que quisiéramos revivir, pero sabemos que no vamos a poder.

Y, es que, a veces, la memoria se convierte en un problema cuando la nostalgia, lejos de ser agradecida y evocadora, se convierte en una atadura que no nos permite seguir adelante.

Es entonces cuando tenemos un problema: ¿Qué hacer? Lo primero debería de ser aceptar que el pasado no se puede cambiar, pero tampoco lo podemos poseer. No se trata de que lo hayamos perdido pues forma parte de nuestras vivencias. Pero hay que saber situarlo en su lugar.

Tenemos también que agradecer lo bonito, o reconocer lo que hay de fracaso y error, y tanto éxitos como fracasos, aciertos como errores, saber convertirlos en una enseñanza. Pero lo que nunca debemos hacer es dejar de mirar adelante. No se trata de olvidar (seríamos unos necios si eligiésemos ese camino), pero sí de negarnos a quedar encerrados en los recuerdos. Porque la vida sigue. Siguen los anhelos, proyectos, nombres, e historias. Siguen los caminos y la vida, más allá de nuestros problemas interiores.

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Día 35. 1 de julio de 2024. Rigny-Usse --- Loire-Authion.

     “La prueba de la democracia no es si la gente vota o no, sino si la gente gobierna o no. Los votos pueden ser una forma de conseguir esto último o no”. G. K. Chesterton.


Día 35. 1 de julio de 2024.

Rigny-Usse --- Loire-Authion.

Distancia: 66,67 km.

Media: 15,97 km/h.

Desnivel positivo: 201 m.

Como cada día de estos 35 días llega el momento de parar, de dejarlo todo y acostarse. No tengo una hora determinada pero el ritmo de la  jornada me va indicando. Al fin he bajado la cremallera de la tienda, y mientras me desvisto para ponerme la ropa de dormir siento como si fuera quitándome los ajetreos del día. Comienzo a entrar en el saco de dormir. Es uno de los mejores momentos del día, pues siento como si se cerrara por hoy el kiosco de mi vida. Es el momento de acabar, bajo la persiana hasta mañana. ¡Ya está bien por hoy!.

Y al fin acostado. Ha llegado el momento de reclusión por excelencia. Llevo de todo el día pendiente de completar la etapa y de lo que todo ello conlleva. Ahora lo que hay fuera de la tienda va perdiendo importancia. Ahí ya no hay nada que me tenga que preocupar, al menos hasta mañana, y es cuando poco a poco, mi atención se vuelve hacia lugares normalmente descuidados.

Estoy seguro que no suelen ser más de cuatro o cinco minutos los que voy a tardar en dormirme pero tal vez sea este tiempo el mejor momento para estar atento a como va el viaje y también mi vida. De golpe, mientras el cuerpo va relajándose y la respiración se va tranquilizando, empiezan a salir sentimientos y sensaciones que sólo los años me ayudan a ordenar. Muchas veces pienso que se va perdiendo la capacidad para escuchar el eco de la vida. Por eso me agrada dejar que en el reposo y en el silencio aparezcan esos sentimientos que durante el día han estado tapados. Surgen sutilmente, hay que saber sentirlos, son como murmullos que pasarían con facilidad desapercibidos.

Es posible que sea el único momento tranquilo del día donde puedo repasar, hacer memoria y sobre todo pensar en lo que vendrá. Es un tiempo de una especial lucidez donde se muestra y desvela la certeza de que nunca estoy solo. Me da la impresión que cuando más sólo y relajado estoy, más fuerte se hace esa certeza, y más claro me parece que estoy en lo cierto. No puedo evitar darme cuenta que aquí dentro, en este lugar tan íntimo y verdadero que tengo, afloran las señales de que todo va a funcionar bien. Muchas noches me duermo con una sonrisa.

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sábado, 6 de julio de 2024

Día 34. 30 de junio de 2024. Montluis-sur-Loire --- Rigny-Usse.

“La prueba de la democracia no es si la gente vota o no, sino si la gente gobierna o no. Los votos pueden ser una forma de conseguir esto último o no”. G. K. Chesterton.

Día 34. 30 de junio de 2024.

Montluis-sur-Loire --- Rigny-Usse.

Distancia: 57,27 km.

Media: 15,19 km/h.

Desnivel positivo: 67 m.

Han sido varias las ocasiones en las que al comentar la ruta que estoy haciendo se suele decir que es “increíble” poder realizar estos viajes, se suele decir también que las personas que los podemos hacer somos “incomparables”, lo que resulta una obviedad, pues esto se podría decir de cada persona que habita la Tierra. Y, es que, no hay, ni ha habido, ni habrá otra persona justamente como nosotros mismos.

Es fácil caer en la tentación de comparar, de compararnos con los que nos rodean. Que nos comparemos en sí no es algo malo. De hecho, es algo muy humano. Una comparación nos puede llevar a admirar y desear superarnos cuando nos encontramos con alguien que hace aquello que desearíamos hacer. Sin embargo, se vuelve un peligro cuando medimos nuestras acciones en comparación con los demás. Esto nos lleva por un camino donde la soledad y la desesperanza son los dueños.

Ese camino de la comparación tiene dos entradas, a cuál más desoladora. Por una van los que suelen  pensar que todo el mundo está mejor.

Por la otra van los que enaltecen sus propias cualidades y reducen a los demás. Los que van por esta suelen pensar, «¿quién como yo?» y caminan enfocados en todos sus méritos. Al encontrarse con alguien que aparenta tener más de algo que ellos mismos, se justifican diciendo algo así como, «es mejor que yo en esto, pero yo le gano en esto otro». O bien fijan la mirada en alguien 'inferior' y en esa comparación buscan algo de satisfacción y seguridad. «No seré el más listo, pero al menos soy más listo que mi compañero».

Estar de siempre comparando nos da un concepto distorsionado de la realidad. Nos concentramos en lo que no tenemos e idealizamos a los demás o bien exageramos nuestras propias virtudes y minimizamos las de los otros.

¿Cómo se soluciona esto? Para ello es preciso mirar con ojos claros todo lo que tenemos y no solamente aquello que deseamos. Significa aceptar la realidad: el valor que tanto anhelamos no se alcanza ni por nuestros méritos ni por nuestros juicios que tantas veces pueden ser errados. Se alcanza, o más bien, se siente cuando sentimos que todo lo que somos nos hace únicos, hemos sido creados únicos por eso somos incomparables.  

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Día 33. 29 de junio de 2024. Saint-Laurent-Nouan --- Montluis-sur-Loire.

     “El hombre vive una vida coherente y continua. Solo a los gusanos los puedes cortar en dos y dejar viva cada mitad” (G. K. Chesterton).  



Día 33. 29 de junio de 2024.

Saint-Laurent-Nouan --- Montluis-sur-Loire.

Distancia: 73,47 km.

Media: 16,63 km/h.

Desnivel positivo: 20 m.

Vamos bajando junto a las aguas del Loira hacia el Atlántico, y como ellas, vamos tranquilos y aprovechado cada recodo para ver como a través de los siglos las aguas han buscado su mejor camino.

Estoy comprobando que el Loira como tantos otros ríos da muchas vueltas, recodos que son los lugares por donde ha encontrado su salida cuando era difícil avanzar hacia el mar.

En su día sus aguas llegaron a estos lugares y tenían que encontrar una salida. Esa era su meta. Dejar atrás el último recodo y buscar un espacio donde el río se pueda volver amplio y sus aguas se puedan mover con más libertad y sin la presión de estar encerrado.  

Pues bien, también tenemos nosotros nuestros recodos. Son distintos para cada persona. Dinámicas complejas, angustias, memorias, miedos, valores mal gestionados, vivencias que se nos atascan… A veces son tan invasivos que ni nos damos cuenta de andar perdidos. Pero están ahí. Y necesitamos encontrar la salida. Porque hay salida.

Ya veremos como vamos encontrando las nuestras.

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viernes, 5 de julio de 2024

Día 32. 28 de junio de 2024. Checy --- Saint-Laurent-Nouan.

     “La Biblia nos dice que amemos a nuestros vecinos y también a nuestros enemigos; es probable que nos lo diga porque generalmente, son los mismos” (G. K. Chesterton).



Día 32. 28 de junio de 2024.

Checy --- Saint-Laurent-Nouan.

Distancia: 53,89 km.

Media: 14,74 km/h.

Desnivel positivo: 94 m.

Seguimos nuestra ruta con normalidad, cada día parece que sucede lo mismo, desmonta todo el campamento, empaqueta, pedalea, busca panadería y supermercado, llega al camping, monta el campamento, ducha, cena y a dormir. Todos los días lo mismo, es verdad, lo que sucede es que no sucede en el mismo sitio, cada día es el mismo trabajo pero en diferente lugar.

Nos gusta estrenar, las novedades, no hacer siempre lo mismo para no aburrirnos. Pero el que estrenemos no garantiza que nos vamos a sentir satisfechos. Muchas veces nos hemos arrepentido de haber realizado cambios en nuestra cotidianidad.

Pero en la novedad hay ilusión, esperanza de poder disfrutar de algo. Lo que sucede es que las modas tienen fechas de caducidad, van perdiendo actualidad. El tema de las modas y de la moda no es fácil de entender y por lo tanto de explicar.

Lo primero seria buscar en el diccionario para empezar a tener un idea, y este no nos aclara mucho la cuestión. Lo primero de nos dice es: “Uso, modo o costumbre que está en boga durante algún tiempo, o en determinado país”. Podemos decir que en pocas palabras nos dice lo fundamental: Uso, modo o costumbre: Para que se pueda hablar de “moda” tiene que ser generalizado; algo llega a ser “uso, modo o costumbre” a base de ser usado o hecho por varias personas, y no una sola vez sino muchas. De hecho, la moda puede existir únicamente en el contexto de la vida en sociedad, porque busca siempre una reacción por parte de “otro”. Si una persona viviera aislada y sola, la moda no tendría sentido; se vestiría de acuerdo a la necesidad o a la comodidad. Pero estaría libre de la “ansiedad” de ir a la moda, porque no tendría que preocuparse de ninguna manera de la imagen que proyecta: no hay nadie para “captar” esta proyección. La moda es, pues, algo íntimamente ligado a la naturaleza social del hombre.

Hay una cosa clara, nuestra vida se va a desarrollar en el tiempo, lo que no es una obviedad, porque las clases de conducta dan origen a modos de vida que representan los valores elegidos según el modelo y la moda. Nos damos cuenta de que moda y modelos suelen ser pasajeros, lo sabemos, mientras que hay valores inherentes al ser humano que no cambian, aunque sí puede cambiar su interpretación en cada momento. No hay duda de que valores como la vida, el amor, la sinceridad, laboriosidad, lealtad, etc. son valorados por todos. Pero no todos y cada uno pensamos por igual en qué consistan esos valores o virtudes. Por ejemplo, la idea de verdad, y la consiguiente sinceridad, no es afín para alguien quien se abre trascendencia y el que piensa con categorías relativistas o quizás todavía marxistas. No entiende idéntico el amor quien lo basa en el profundo respeto a la persona entera y el que lo ve como un divertimento sexual.

En fin, seguimos pedaleando y cambiando de lugar cada día por mucho que repitamos muchas de las cosas que nos lo permitan hacer. Puedo atarme a algunas costumbres con libertad y responsabilidad, o puedo hacer lo primero que pasa con poca o nula reflexión, sin decidir con argumentos. Así no se es libre.

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Día 31. 27 de junio de 2024. Poilly-Lez-Gien --- Checy.

     “La Biblia nos dice que amemos a nuestros vecinos y también a nuestros enemigos; es probable que nos lo diga porque generalmente, son los mismos” (G. K. Chesterton).



Día 31. 27 de junio de 2024.

Poilly-Lez-Gien --- Checy.

Distancia: 64,39 km.

Media: 16,20 km/h.

Desnivel positivo: 102 m.

Otro buen día, es que con solo que la meteorología acompañe un poco, de momento, todo va sobre ruedas y eso que la dificultad para comunicarme con Mark continua igual, solo lo puedo hacer a través del traductor. No es lo ideal pero funcionar funciona.

Curiosamente dentro de unos días tanto los franceses como lo ingleses tienen que votar, y aunque el idioma es un fuerte impedimento si que es verdad que algunos comentarios sobre esas elecciones he hecho, tanto a franceses como a Mark.

Las primeras con las que me voy a encontrar son las francesas que me parece que van a ser el domingo que viene, 30 de junio. Todo parece indicar por aquí que el partido de Le Pen puede ganar la primera vuelta, aunque nadie reconoce que lo votará.

Lo que parece claro es que desde las pasadas elecciones europeas del mes de junio existe una tendencia del votante hacia la extrema derecha y un hundimiento de los partidos moderados. Esto quiere decir que se esta votando a los extremos con tranquilidad. ¿Porqué sucede esto? ¿Por qué se vota a la extrema derecha o a la izquierda radical con tranquilidad?

Yo le encuentro principalmente dos motivos, que los votantes desconocen la historia absolutamente, lo cual, no me lo creo, o que existe un malestar muy fuerte, que es lo más seguro.

Voy a pensar que existe ese gran malestar, lo que hacen los partidos radicales es instrumentalizarlo pues su principal objetivo es fomentar un fanatismo por una idea. Educación, sanidad, empleo, la industria, el campo, la energía, la autoridad, la inmigración todo esto son medios para un fin, por lo general, hegemónico. Los votantes pasamos a ser otro medio para conseguir tal finalidad.

En esta sociedad que quiere vivir el presente y disfrutar del momento, que no quiere pensar en las consecuencias futuras de su voto pues lo considera como una forma de llamar la atención, como queriendo dar un puñetazo sobre la mesa para expresar su queja. Pero ese puñetazo no solo se lo dan a los políticos se lo están dando también al conjunto de la sociedad.

La gente que da su voto de esa forma lo hace porque se siente perdida, no se siente escuchada en sus quejas por lo medios normales, tiene la sensación de que no es tenida en cuenta y se ve aislada.

Pues bien, una gran parte de nuestra sociedad se siente más mísera, ve a otros que son privilegiados y se sienten discriminados. ¿Qué pueden hacer los partidos moderados para hacer frente a la extrema derecha? Parece que poco o nada. No se tiene nada que oponer. Y, no lo tienen, porque trataron de sustituir unos ideales creando unos nuevos. Unos ideales no entienden al hombre, no comprendieron que el hombre es persona. Y la persona es más que materia, y no todo es economía y una buena gestión.

¿Cómo se gestiona ahora la inmigración masiva e interesada? ¿Cómo se le explica a los inmigrantes musulmanes que vienen cuales son nuestros valores si los hemos abandonado? ¿Cómo se convive en una sociedad plural donde millones de inmigrantes se sienten de segunda y discriminados, y muchos más millones se sienten tocados por la precariedad laboral, por una globalización que si bien exitosa en términos generales, tiene descartados a muchos ciudadanos?

Se han hecho muchas cosas pero no han aportado prácticamente nada a la felicidad humana, o es que ¿es más feliz un hombre que ha mutado a mujer, o es más feliz una madre sin pareja, no digo marido, con dos hijos de un donante desconocido? ¿es más feliz el anciano sin familia que trabajó y trabajó, y viajó y viajó, o aquel que tuvo mil camas con sus mil bocas?

Nuestra sociedad parece que va a probar una sociedad basada en la desconfianza, va a pasar del pesimismo, y del resentimiento, al revanchismo. Y se cambiarán las leyes, incluso los delitos, y la gente se sentirá perdida.

Las personas necesitan descansar casi plenamente en la confianza y en la fe de que el Sol saldrá mañana, que nuestros padres nos quieren y se quieren y que el billete es dinero. Y sobre todo ello, en que somos queridos y amados desde el principio de los tiempos, seamos de Somalia o un parado minero.

La cuestión y la pregunta es que nos encontramos en una sociedad en plena adolescencia, inmadura y que viendo que muchas cosas van mal ¿Por qué elige apostarlo todo a que vaya aún peor? .

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jueves, 4 de julio de 2024

Día 30. 26 de junio de 2024. Saint-Satur --- Poilly-Lez-Gien.

     “Hay muchas ocasiones en la que nada sino una riña puede evitar una pelea” (G. K. Chesterton) 


Día 30. 26 de junio de 2024.

Saint-Satur --- Poilly-Lez-Gien.

Distancia: 58,70 km.

Media: 15,11 km/h.

Desnivel positivo: 113 m.

Muy bien se esta comportando el camino para bicicletas que sigue al Loira, como debe ser, bien señalizado y con buen firme para disfrutar de un paseo en bicicleta.

Disfrutar de la bicicleta es agradable cuando todo esta a nuestro favor, sin embargo podemos tener un día de estos un pinchazo, ¿Quién no se ha quedado tirado alguna vez en la carretera por culpa de un pinchazo? A mí me ha ocurrido, aunque hace ya bastante tiempo. Se nos puede pinchar un sueño cuando más lo estamos disfrutando, una ilusión se nos puede pinchar y venirse abajo, incluso nuestra voluntad puede pinchar cuando le pedimos algo que no puede dar.

Está claro, cada pinchazo es un fiasco y un contratiempo que lo mínimo que provoca es un pequeño ataque de rabia, por la impotencia que te deja no poder hacer nada ya. Quizá le puedes pones un parche y te sirve para ir tirando un tramo más, pero al poco tiempo lo tienes inevitablemente que cambiar. Ya no es lo mismo y nada queda nunca igual. Es así, la vida tiene pinchazos y, cuando ocurre, vas aprendiendo a desinflarte sin naufragar, a funcionar con parches hasta que lo puedes remediar, a tirar adelante con menos aire, pero sin parar.

Sin embargo, también hay pinchazos que son necesarios, para dar sangre por ejemplo, una ampolla que nos molesta, en muchas ocasiones tenemos que recibir un pinchazo para conseguir una cosa buena.

Lo que esta claro es que ante cada pinchazo se nos escapa el aire, perdemos algo, la cuestión es saberlo rellenar con algo que sea positivo.

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Día 29. 25 de junio de 2024. Nevers --- Saint-Satur.

     “Es el hombre casero y no el hombre salvaje, igual que es el perro doméstico y no el salvaje, quien realmente lucha con los ladrones y muere en su puesto” (G. K. Chesterton).  

Día 29. 25 de junio de 2024.

Nevers --- Saint-Satur.

Distancia: 54,87 km.

Media: 16,21 km/h.

Desnivel positivo: 61 m.

Otro día apacible, como deberían de ser la mayoría. Los recorridos los planeamos para disfrutarlos y pasar por todos los puntos que creemos. Lo hacemos la mayoría de las veces unos meses antes, aunque cuando los planes empiezan a no poderse cumplir, lo hacemos día a día.

De momento sigo el plan que tenia marcado desde Pego, cuando lo planeas se corre el peligro de pensar que todo nos tiene que ir bien, que tenemos adquirido el derecho de que va a ser un éxito.

 En cada viaje siempre te enfrentas a tormentas, averías y miedos continuos. Tienes que luchar contra los miedos que llevamos dentro, complejos, culpas, todo mezclado con nuestras ilusiones y esperanzas y surge la pregunta: ¿antes de empezar un viaje conozco de verdad mis miedos y fobias que tengo en mi interior? ¿Qué hago con ellos? Lo decía antes, damos por seguro que todo funcionara bien, que la felicidad y el éxito en el viaje los tenemos merecidos y no es así en absoluto, hay días con frío y lluvia, sin sol y con viento que no nos deben amargar cuando aparezcan.

No importa que esos miedos nos acechen, lo que importa es saber hacerles frente. Hay que saber dar cauce a nuestras preocupaciones, hay que compartirlas, pedir ayuda y consejo si es necesario. Sacarlas afuera. O es que pensamos que vamos a ofrecer una imagen débil a los demás, al pensar que si conocen nuestras imperfecciones, dejarán de querernos y valorarnos. Así, sino pedimos consejo damos la imagen falsa de ser fantásticos, nos ponemos la sonrisa de plástico y vamos de duros. Mentimos y nos mentimos. Hay que perder el recelo de ser normales, humanos, con éxitos y fracasos, con aciertos y fallos, con virtudes y pecados.

El compartir con las personas que estimamos nuestros miedos y paranoias alivia mucho. Ayuda a que nos conozcan cómo somos, a que nos comprendan y puedan ayudarnos. Es mucho mejor que nos quieran con defectos incluidos, a que se enamoren de una entelequia, de una quimera que no existe. Podemos cuidar la imagen, pero sin desfigurarla. Siempre lo real es mucho mejor que lo ideal, aunque parezca lo contrario.

Parte de la vanidad actual está en reforzar el individualismo, en hacernos pensar que somos el centro, lo importante, casi lo único. No vemos oportuno pedir consejo, ayuda. Actuamos como dioses autosuficientes. Pero somos seres relacionales, nos necesitamos, nos complementamos y podemos ayudarnos.

Enfrentemos los problemas, las tormentas y los miedos interiores y exteriores con confianza, con la certeza de que nunca vamos a estar solos. Con frecuencia las personas no sabemos lo que llevamos dentro,  en lo profundo de nuestro ánimo, de nuestro corazón. Muchas veces nos sentimos inseguros sobre el sentido de nuestra vida en este mundo. Nos sentimos invadidos por la duda que se transforma en desesperación. Permitid, pues, apoyarnos en los demás eso nos puede ayudar.  

 

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