domingo, 9 de abril de 2023

¡¡¡Domingo de Pascua!!!

 ¡¡¡Buenos días!!!

Tengo entendido que hoy es el día más importante para un cristiano, de todo el calendario cristiano hay que colocar la Pascua por delante incluso de la Navidad.

Si nuestra religión tiene sentido, es hoy cuando lo adquiere.

El Domingo de Resurrección o de Pascua es cuando Cristo triunfó sobre la muerte y con esto nos abrió las puertas del Cielo. En la Misa dominical vamos a recordar de una manera especial esta gran alegría. Se encenderá el Cirio Pascual que representa la luz de Cristo resucitado y que va a permanecer encendido hasta el día de la Ascensión, cuando Jesús sube al Cielo.

Si bien celebramos la Resurrección de Jesús, también estamos celebrando nuestra liberación, por fin se puede vencer al pecado y a la muerte. Por lo tanto, si resulta de Jesús está vivo y se encuentra con nosotros, ¿de qué vamos a tener miedo?, ¿de qué nos podemos preocupar?

Todo en la vida adquiere sentido a partir de hoy, ya que estamos seguros de que, después de esta corta vida en la tierra, alcanzaremos una nueva vida y eterna, eso si, antes deberemos ser fieles a la doctrina que nos enseña Jesús.

Es el día más grande porque ya no podemos los cristianos vivir con las caras tristes, tenemos la alegría en nuestras caras y no hay forma de esconderla porque con la ayuda de Jesús hemos vencido a la muerte.

Vivamos estos días con intensidad y aprovechémoslos para ser mejores cristianos.

sábado, 8 de abril de 2023

¡¡¡Buenos días!!! ¡¡¡Sábado Santo!!!

 ¡¡¡Buenos días!!!

Hoy ya nos encontramos en el Sábado Santo, un día en el que todo parece silencio, como si ya hubiésemos olvidado los sufrimientos de la Pasión y, sobre todo, aquella muerte en la cruz.

Hoy es un día donde también hay algo que aprender, en apariencia nos puede parecer un día de espera, neutro. Esperamos lo que se nos dijo, la Resurrección. Hoy es día de esperanza, de fomentarla, de no permitir que nuestro corazón se arrugue ante las dificultades, de no venirse abajo del todo cuando tropezamos ante cualquier problema en nuestra vida, para poder volver al camino que nos habíamos marcado. Entonces, la esperanza nos sirve, y más que bien.

Día de meditación pues, y de silencio: meditación porque hay que volver a pensar en todo lo que ha sucedido en estos últimos días y de silencio para evitar que nos interpreten erróneamente. 

Esperamos, pues, una victoria, la victoria Pascual que nos salve para siempre. Y mientras, en este tiempo de espera, podemos pedir seguir teniendo confianza en Dios, en su Amor y en su Misericordia. Entonces, ahora y ya para siempre, siempre, siempre.

viernes, 7 de abril de 2023

¿Qué ocurre el Viernes Santo?

 ¡¡¡Buenos días!!! 

¿Qué ocurre el Viernes Santo?

Estoy seguro de que la gran mayoría de nosotros lo sabemos, conmemoramos la Pasión del Señor, la crucifixión y muerte de Cristo. Eso significa que Adoramos la Cruz, uno de los signos más característicos de la Semana Santa.

Además, se da respuesta a una de las preguntas que solo el cristianismo responde: ¿Por qué sufrimos? Una pregunta que estoy seguro nos hemos hecho todos, creyentes y ateos. La respuesta a ese dilema se hace a través del misterio del Viernes Santo, del misterio de Jesús en la cruz.  

No hay cosa más triste que sufrir sin sentido. Ahora bien, si comprendemos ese misterio, todo tiene una nueva visión. No es dolor por dolor, porque eso es masoquismo, sino aprendizaje. Y tampoco se trata de un sufrimiento sordo, sin ningún tipo de ayuda o consuelo, porque siempre nos vamos a sentir acompañados. Insisto, no es sufrir sin remedio. Cuando hay dolor, hay que buscar los medios apropiados para superarlo. Por ejemplo, llamando al médico si se trata de una cuestión orgánica; sin embargo, lo que sucede, en ese lapso en el que el tratamiento aún no hace efecto, toca aprender a confiar en Dios. Es a ese tipo de dolor al que el viernes santo se refiere, al inevitable, al necesario para crecer.

Y es que el dolor enseña, fortalece, cuestiona, reestructura, confronta. Situaciones que son del todo necesarias para aprender a vivir. No se trata de buscarlo, sino de saber aprovecharlo cuando llega y nos supera. Si de todos modos hay que vivirlo, al menos que nos deje algo y ese algo explica su existencia temporal, porque Dios le ha puesto fecha de caducidad. No será para siempre, sino hasta que lleguemos al para siempre.

Mi respuesta como católico ante la pregunta del dolor es porque Jesús lo hizo suyo en la cruz, porque lo sufrió y eso me parece real. Sobre todo, ante ese grito que dirige Jesús al Padre en la cruz: “Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado” (Mt 27, 46). Partimos de lo que lo es y no de cosas imaginarias o evasivas. Ante los problemas, vemos a Cristo en la cruz, y, desde esta lógica, la pasión, muerte y resurrección de Jesús, triduo pascual, se transforma en la respuesta a la pregunta que siempre nos hemos hecho. 

jueves, 6 de abril de 2023

¡¡¡Feliz jueves Santo!!!

 ¡¡¡Buenos días!!! 

Voy a continuar escribiendo sobre la libertad, sé que para muchos es casi una obviedad y que no es necesario definirla pues la reconocemos, tenemos experiencia de haberla utilizado. Sin embargo, para que pueda existir realmente hace falta que se mueva por la vida de las personas, que constituya la base de sus relaciones, que se valore como uno de los más preciosos dones que tenemos.

Hacen falta personas que la conozcan, que la hayan disfrutado. Tenemos a nuestros legisladores y a los que se encargan de hacer respetar las leyes, y tienen sin duda una gran responsabilidad. Tienen la tarea de escuchar y ver la realidad, de asegurar que haya espacio para todos, de respetar las diferencias, de favorecer una respuesta plural a las necesidades, de permitir que todos tengan derecho a la vida, a la educación y al trabajo. Muy bien, ¿Pero hay algo que nosotros, que no somos políticos ni legisladores ni fuerzas del orden, podamos hacer para que la libertad se afirme y siga viva?

Algo podemos hacer, debemos utilizarla y convertirnos en simples testigos de ella. Hay una frase de Luigi Giussani que me viene bien ahora: “la palabra que define la grandeza humana ante la realidad entera es la palabra libertad”. Para entenderla bien hay que entender la libertad como el deseo de ir en busca de una felicidad, de una satisfacción que sea completa y que se pueda disfrutar. Es esa satisfacción lo que no debemos dejar de buscar, nadie deberá separarnos de ese deseo.

Hay hombres y mujeres que sí que saben qué es la libertad. Lo podemos ver en los ucranianos que salen a la calle para defenderla, como las mujeres de Irán que se oponen a la represión y la injusticia, pero no nos debemos de olvidar de los enfermos que nos muestran con su alegría que se puede ser libre hasta en una silla de ruedas. Son esas personas que en la sencillez de su vida cotidiana saben mirarte con la libertad de quien no pretende nada, pero te quiere, y si puede te acompaña en tu necesidad. Esa es la libertad que acontece como experiencia y que vale la pena seguir. Estas experiencias custodian el bien de la libertad para que no se pierda su sabor y se pueda construir a partir de ella.

miércoles, 5 de abril de 2023

¿Qué celebramos mañana?

 ¡¡¡Buenas tardes!!! 

Mañana es Jueves Santo, y los católicos sabemos qué vamos a celebrar, pero quiero, si es posible mostrarlo a los que lo desconocen.

Nos vamos a encontrar mañana con uno de los días más conmovedores de la liturgia católica, recuerdo ahora esa frase de: “Tres Jueves hay en el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el Día de la Ascensión”, pues vamos a conmemorar no solo la Eucaristía sino también la institución de los sacramentos del sacerdocio.

¿Y por qué? Pues por qué los Apóstoles hicieron su Primera Comunión la noche del Jueves Santo. Ellos comieron y bebieron el Cuerpo y la Sangre de Cristo, y Jesús les dio el poder: “Hagan esto en memoria mía”. A partir de esa noche hasta el día de hoy, la línea sucesoria del sacerdocio en la Iglesia jamás se ha interrumpido, a pesar de pasar por épocas de oscuridad tremenda.

Se celebra también, aunque suele pasar bastante desapercibida, la Misa Crismal, que se celebra por la mañana en todas las catedrales, o hoy por cuestiones geográficas, donde los obispos junto a sus presbíteros consagran el Santo Crisma, es decir el óleo perfumado que representa al mismo Espíritu Santo, que se utiliza en los bautismos, confirmaciones y en la ordenación de los diáconos, sacerdotes y obispos; se bendice también el óleo de los que se inician en la vida cristiana y el óleo de los enfermos.

Por la tarde se celebra el acto más conocido, la Misa de la Cena del Señor, donde se rememora la institución de la Eucaristía. Tengo ahora que recordar que la Eucaristía es la piedra angular de la fe y doctrina católicas, si se quitase la Misa, colapsa con ella toda la fe católica, me resulta difícil imaginar lo que de ella quedaría.

Sucedió también algo muy importe en la última Cena: Jesús se puso a lavar los pies a sus discípulos porque quería servirles. Era, además, un ejemplo de cómo ellos debían actuar. Así lo dice en un momento determinado después de haberles lavado los pies y decir, casi sin palabras, lo que era más importante: entregarse por el prójimo, echar una mano al prójimo, ser hermano del prójimo. Por eso a este jueves, Santo, se le llama del “amor fraterno” porque nada hay de más amoroso que dar la vida por amigos y aquella Cena, la Última era el principio de la entrega máxima, extrema, de parte del Hijo de Dios.

Servicio, por tanto; sacerdocio, pues y, por fin, Santa Misa. Estas tres formas de manifestar la gloria de Dios en el Amor del Padre son las que Jesucristo proclamó en aquella Última Cena.

Y nosotros, que tantos siglos después recordamos aquello en un momento en el que el mundo quiere olvidarse de Dios, no podemos, ¡qué menos!, que agradecer a Dios por haber hecho, con su descendencia, un regalo tan grande como aquel.

¡¡¡Adelante con el miércoles!!!

 ¡¡¡Buenos días!!! 

Como cada mañana me gusta repasar los medios de comunicación para estar un poco informado de lo que sucede, no solo a mi alrededor sino en todo el mundo. Y, existe casi un denominador común en todos los medios; de una forma u otra se reivindica la libertad, incluso muchos de esos medios se erigen como sus paladines y la invocan para cualquier cosa.

Se defiende la libertad para no vacunarse ya sea para el covid o para la gripe, la libertad para manifestar todas las ideas, libertad para formar grupos de opinión, libertad para poder conseguir sustancias estupefacientes, incluso libertad para morir dignamente en lugares y condiciones previstas para ello.

Hay que defender también la libertad para tener un país donde vivir en paz, libertad para poder educar a tus hijos según tus propias convicciones, libertad para organizarse y responder a las necesidades, libertad para practicar la religión en la que crees. Por cierto, la libertad religiosa no se puede limitar a la libertad de culto, para que sea plena a cada grupo y a cada persona se le debe de reconocer concretamente la misma dignidad y la igualdad de oportunidades.

De seguro que algo de todo lo anterior os suena, son muchos los que hoy piden libertad, pero ¿cuántos conflictos tenemos hoy relacionados con ella y con su puesta en marcha? Solo como muestra nos puede valer el debate que tenemos hoy sobre la legalidad de las fiestas denominadas “rave” y las libertades relacionadas a ella. Por no hablar del tema de la libertad cuando se habla del derecho a la vida. ¿Qué hacer ante estos conflictos?

La cuestión ahora es la exigencia de imaginar una sociedad que sea capaz de crear reglas que nazcan de un ejercicio democrático real, con un respeto valiente y leal a las mayorías, con sentido común y pasión sincera por el pluralismo, con capacidad de mediación y, por qué no, de compromiso.

Pienso que la mayoría de nosotros estaremos de acuerdo con todo lo anterior, sin embargo, sabemos por nuestra experiencia en las últimas décadas que estos factores no han hecho bien a la humanidad. Han construido, ¿pero de qué hablamos cuando usamos el término “libertad”?

En fin, intentare mañana dar una explicación. 

martes, 4 de abril de 2023

¡¡¡Buenos días!!! Con la “gestación subrogada” no hemos topado hoy.

 ¡¡¡Buenos días!!! 

Una parte de lo que me atrevo a llamar “escuela liberal clásica” me viene a decir que: “Cada uno puede hacer con su cuerpo lo que le dé la gana”. O sea, soy libre y si quiero vender mi cuerpo, puedo hacerlo. Mi cuerpo me pertenece y puedo venderlo a cambio de dinero, puedo alquilarlo para concebir un hijo para otra mujer o para otro hombre.

Y siguiendo la misma línea puedo defender la pornografía. O la eutanasia y, por qué no, el suicidio o el tráfico de órganos. ¿Qué tiene de malo el dinero?

Podemos ver que hoy en día todo se puede conseguir con dinero. Sin embargo, no podemos comprar la verdad ni el bien. No puedo comprar un segundo más que añadir a los días de mi vida.

Pero el dinero no puede comprar la verdad ni el bien. El dinero no puede comprar la salvación de tu alma ni puede comprar un segundo más que añadir a los días de tu vida.

No voy a juzgar ahora ni a condenar a ninguna persona que haya recurrido a la llamada “gestación subrogada” para tener un hijo. No es mi tarea ni creo estar preparado para ello.

A mí me toca recordar algunas cosas que muchas veces olvidamos al pensar en este tema. Es un grave error utilizar el cuerpo de una mujer para gestar un niño a cambio de dinero. Eso parece claro que es una forma de prostituir a la mujer. Tengo que insistir que el cuerpo de una persona es sagrado y no es lícito comerciar con él. Por ejemplo, con la prostitución, es una gran falta moral ejercerla y mucho más grave aún “consumirla”. No se es nada respetuoso con la dignidad de la persona pagar a cambio de mantener relaciones sexuales con una mujer. La mujer puede tener el atenuante de la necesidad económica pero el putero no tiene justificación alguna.

El cuerpo de una mujer – lo repito – es sagrado. Mancillar el cuerpo de una mujer es asqueroso y repugnante. Una mujer no se debe comprar ni vender. Maldito es el dinero si sirve para comprar el vientre de una mujer. O el que paga sus “servicios”.

Nadie tiene derecho a ser padre o madre. Eso es un don que se nos da, no un capricho de millonarios.

¿Qué tiene de malo el dinero? ¿Qué tiene de malo pagar a una mujer para que durante nueve meses lleve en su vientre a un niño que luego será el hijo de otro o de otra? Pues tiene de malo que una mujer no es un medio para un fin. Un ser humano no es para ser una cosa que se compra y se vende. El fin no justifica los medios: un fin supuestamente bueno (tener un hijo) no justifica alquilar un vientre. No vale todo. La dignidad de la mujer no se compra ni se vende. Es inmoral usar el cuerpo de una mujer a cambio de dinero.

El dinero como fin en sí mismo lo ensucia todo, lo corrompe todo. ¿Es malo el dinero? Claro que no. Todos necesitamos el dinero para poder vivir con dignidad y sacar adelante a nuestras familias. Pero todo debe subordinarse a conseguir el bien común. No se puede ni se debe pecar para enriquecerse: por dinero, no se vende el cuerpo de nadie ni se alquila; no se debe mentir ni engañar por dinero; no se debe traicionar a Dios por dinero. Ni se debe utilizar a Dios para ganar dinero. Ni se debe explotar a los trabajadores por dinero. Ni las personas son medios para ganar dinero. Ni los periodistas deberían vender la verdad, su dignidad y su integridad para convertirse en portavoces de los intereses de los políticos.

lunes, 3 de abril de 2023

¡¡¡Enhorabuena¡¡¡ ¡¡¡Ya es lunes!!!

 ¡¡¡Buenos días!!! 

Y, es que como decía ayer, si resulta que ninguno de los placeres que puedo alcanzar me satisfacen por completo, eso no demuestra que mi vida sea un fraude. ¿Y si esos placeres nunca estuvieron destinados a satisfacernos por completo, sino solo a excitarnos, a sugerirnos lo realmente auténtico?

Si esto fuera así, no creéis que debo andar con cuidado, por un lado, a no despreciar nunca, o desagradecer, estos placeres terrenales, y por otro, no confundirlos con aquello otro de lo cual estos son una especie de anuncio. Debería mantener vivo en mí mismo el deseo de alcanzar ese lugar, lugar que no encontraré hasta después de mi muerte; y es que jamás debo apartarme de ese objetivo; debo hacer que el principal objetivo de mi vida sea seguir esa dirección que me lleve a ese lugar y ayudar a los demás a hacer lo mismo.

No hay que preocuparse de los graciosos que ridiculizan la idea del “Cielo” cristiano diciendo que no quieren “pasarse el resto de la eternidad entre coros de Ángeles”. La respuesta es que si no pueden entender los libros escritos para personas mayores no deberían hablar de ellos. Todo lo que encontramos en las Escrituras (arpas, coronas, oro, etc.) es, por supuesto, un intento meramente simbólico de expresar lo inexpresable.

Veamos, los instrumentos musicales se mencionan porque resulta que, para muchas personas, no para todas, la música es lo que nos da más fuerza y nos sugiere el éxtasis y lo infinito. El oro se menciona para sugerir la intemporalidad del Cielo (el oro no se oxida) y su preciosidad.

Las personas que toman estos símbolos literalmente bien pueden creer, por ejemplo, que cuando Cristo nos dijo que fuéramos como palomas quería decir de debíamos poner huevos. 

domingo, 2 de abril de 2023

Domingo, ¡¡¡Buenos días!!!

 ¡¡¡Buenos días!!! 

Me quería referir ayer a esa manera del hombre practico que se siente desencantado, y que decide de pronto que todo lo que deseaba ha sido un espejismo. Piensa que son ilusiones de jóvenes y que cuando se llega a una cierta edad hay que renunciar a esas ilusiones. Entonces sucede algo que nos puede parecer sorprendente, se sosiega y aprende a no esperar demasiado de la vida y reprime la parte se sí mismo que solía, como suele decirse, hacerle soñar y tener ilusiones.

Esto, por supuesto, hace que un hombre sea mucho más feliz. Sería la mejor actitud que podríamos tomar si pensásemos que el hombre no viviera para siempre. Pero supongamos que esa felicidad infinita está realmente ahí, esperándonos. Supongamos que sí pudiéramos alcanzar esa felicidad. En ese caso sería una lástima darnos cuenta demasiado tarde, un momento después de la muerte, que por culpa de nuestro supuesto “sentido común” hemos reprimido en nosotros la posibilidad de disfrutarla.

Según lo veo yo, los hombres nacemos con deseos y creo que existe la posibilidad de que los podamos satisfacer. Un bebe tiene hambre al nacer: bien, existe la comida. Un hombre siente deseo sexual: bien, existe algo llamado sexo. De ahí la frase de Lewis: “Si encuentro en mí mismo un deseo que nada en este mundo puede satisfacer, la explicación más probable es que fui hecho para otro mundo”. 

sábado, 1 de abril de 2023

Sábado ¡¡¡Buenos días!!!

 ¡¡¡Buenos días!!! 

Decía ayer que tenemos varias formas de solucionar el problema que dejaba sin solucionar. Dos formas erróneas y una correcta.

Veamos, el necio lo soluciona echando la culpa a las cosas en sí. Piensa que si el viaje no termina de llenarlo es porque no es lo suficientemente caro, o en el caso de su matrimonio tal vez debería intentarlo con otra mujer, y entonces, esta vez, sí que conseguiría tener ese algo misterioso que vamos persiguiendo todos.

Pensemos, no tenéis la impresión de que la mayor parte de esos ricos aburridos e insatisfechos de este mundo los podemos incluir en este grupo. Pasan toda su vida de mujer en mujer, de viaje en viaje, de afición en afición, pensando siempre que lo último que acaban de hacer es por fin “lo verdadero”, y siempre terminan desilusionados.

Existe aún otra forma errónea, aunque sin duda mejor que la anterior de saciar ese anhelo interior que nos lleva a no sentirnos nunca satisfechos en ningún lugar ni en ninguna situación. Aunque la dejare para mañana.