martes, 28 de julio de 2026

¡Buenos días! Soledad y confianza.

 

He realizado algunos viajes en solitario, han sido muchos kilómetros con sus días incluso meses en los que he estado solo con mi bicicleta, y una de las preguntas que me hago de vez en cuando es: ¿Cuál es mi actitud ante la soledad?, ¿trato de evitarla o le tengo miedo?, ¿soy consciente de sus ventajas o de sus inconvenientes? Con estas preguntas estoy intentado aportar e incorporar información a lo que significa la soledad, más que defenderla. Me gusta pensar que es una buena compañía y que me ayudado en ciertos momentos de la vida. 



Una de las particularidades que veo en la soledad es que resulta ser contradictoria. Por una parte, nos hace pensar en un aislamiento físico, sin embargo, sucede que puedo estar en compañía de otras personas y encontrarme solo, y puedo estar de viaje y sentirme cerca de las personas a las que quiero. Es más, en alguna ocasión esa soledad física me ha ayudado a sentir esa cercanía con los demás.

Al haber realizado tantos viajes en solitario no puedo estar totalmente en contra ni mirarla con malos ojos al menos cuando los inconvenientes que pueden aparecer se solucionan sin demasiados problemas, es verdad que en el caso de que apareciera una grave enfermedad o un accidente grave entonces estar solo en un lugar extraño sí que podría presentar un problema, en mi caso, tengo bastante confianza en las personas que me tengan que atender o ayudar, de ahí que me encuentre tranquilo.  

La confianza es fundamental, confianza en nosotros mismos y en los demás. Debemos tener la suficiente seguridad de que las intenciones de los demás son buenas. Lo saludable es que supongamos la buena fe de todos. Y esa confianza es la que sostiene la esperanza de recibir un trato que se corresponda a lo que nos merecemos.

Si cuando viajas en solitario tienes miedo a las malas intenciones de los demás esa actitud nos llevará a ser obsesivamente precavidos, de tal manera que vamos a sufrir un verdadero martirio suponiendo que la persona que está junto a nosotros tiene malas intenciones. Y así no sé puede viajar. Tengo que añadir que un exceso de confianza nos hace pecar de ingenuos.  

El truco tal vez se encuentre en ser nosotros mismos personas dignas de confianza por nuestro comportamiento en nuestra vida y así confiaremos más en las personas.

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