Con esta sesión de entrenamiento de hoy dejo atrás, espero que bien, el establecimiento de una base con la
suficiente consistencia para que pueda soportar todo el peso del entrenamiento.
Es lo que muchos corredores denominan poseer una resistencia aeróbica para
comenzar a entrenar.
Un ejemplo trasladado a nuestra vida cotidiana
sería la construcción de los cimientos y pilares que van a sostener toda la
estructura de la casa que vamos a construir.
Así que a partir de hoy voy a intentar consolidar
y aumentar esa, por ahora escasa resistencia aeróbica. Necesito aun unas cuantas sesiones hasta alcanzar la hora y media de carrera sin parar.
¿Qué voy a conseguir con ello? Para empezar un aumento del volumen del corazón con la intención de que en cada contracción empuje un poco más de sangre hacia mis músculos. Otra cosa importante es el aumento de la red de mis capilares sanguíneos en los músculos y empezar a acostumbrar a mi cuerpo a consumir ácidos grasos como fuente de energía para para ahorrar los carbohidratos.
En fin, ya veremos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario