Tengo que decir que, aunque hace meses que no practico la carrera a pie
no he estado parado, he realizado algunos kilómetros en bicicleta, y esta es
una circunstancia que hay que tener en cuenta.
Desde el punto de vista mental ya estoy acostumbrado a soportar un esfuerzo
físico durante algunas horas, así como desde el punto de vista del aparato
cardiocirculatorio y del respiratorio que también están acostumbrados, y no
quiero olvidarme del sistema endocrino que ya sabe lo que representa realizar
un esfuerzo físico durante varios días seguidos. Por cierto, lo más interesante
de todo es que mi cuerpo ya esta preparado para el consumo elevado de grasas
para producir energía, algo que es imprescindible para la maratón.
El problema con el que me encuentro al volver a la carrera a pie después
de meses en bicicleta se encuentra en el peso del cuerpo, que mis piernas no están
acostumbradas a soportar mi peso. Por lo que necesito algunos meses para que
mis rodillas y tobillos se adapten a la mecánica de la carrera a pie. Si quiero
saltarme esta fase del entrenamiento las lesiones y los dolores musculares me
van a acompañar en todos mis entrenamientos, como ya me ha pasado en otras
ocasiones, y es que las prisas en esta situación no son buenas.
